No es hasta el mismo día del diagnostico de Elías que nos enteramos
que José (mi esposo) también lo era, para él, fue un alivio,
empezaron respuestas a millones de situaciones que durante su
vida no tenían explicación, sensaciones, conductas a la que ahora
tenían nombre, me imagino que no debió ser fácil, pero fue bueno,
Dios toma el control de todo en cada momento.
José siempre fue un hombre poco social, muy estricto en cuanto
al comportamiento de los demás, con una fe como pocas he
conocido en alguien, su amor a Dios sobrepasa tantas cosas,
realmente digno de admirar e imitar, él siempre me inyectaba
esa fe que a veces flaqueaba en mí, es escritor y ha llevado más
de 120 títulos escritos, ama lo que hace y eso me hace feliz, es
incansable a la hora de trabajar, ahora entiendo el porqué esa
vitalidad y energía que ellos manejan, su ansiedad la canaliza por
ahí, menos esos días que el siempre definió como "temperamentales"
hoy los respeto y entiendo, son esos momentos de soledad
extrema que necesitan para acomodar y nivelar todo, ahora es
más sencillo, y no deja de ser una aventura, escuchar las situaciones
que vivió de niño que ahora las comparte abiertamente,
sabiendo por qué reaccionó ante ellas de esa manera particular
y hasta escribió un libro sobre estas llamado "Soy Asperger y
qué".
Jugó fútbol, fue campeón de ajedrez, pero no logró la universidad,
por esa rebeldía y poco aceptar las normas sociales
que aun le son indiferentes.
Me siento amada por alguien que es transparente, sincero (a
veces mucho) como diría mi querido Felipe Alfonzo (sin filtro),
alguien que le dio sentido a mi vida y yo se la di a la de él, el
tiempo nos ha hecho madurar y aprender muchas cosas, nos
hemos enseñado, nos hemos amoldado uno al otro, creo que es
la esencia del matrimonio, hemos modificado situaciones a partir
de Asperger que nos han hecho amigos y cómplices, pero sobre
todo nos hemos respetado la forma de ser de cada uno, los
Asperger aman y aman de verdad, así que si tienes la suerte que uno te ame de corazón, eso será para toda la vida, pero como
todo lo que crece aliméntalo, riégalo y hazle saber que es importante.
(Gracias José por ayudarme y motivarme a terminar este
libro, te amo, por ser tu.)
(Capitulo tomado de mi libro, Como conocí a Asperger, desde los ojos de una mamá
Foto Tomada con mi Teléfono una hermosa mañana en los andes Merideños