Eres una persona tan preocupada, que llegas al punto que esa preocupación se convierte en crónica, y solo logras darte cuenta cuando esta repercute en tu salud, disminuir la preocupación requiere mucho tiempo y energía, pero finalmente puedes controlarlo, puedes reducir drásticamente tu preocupación, no esperes a descubrir que la preocupación crónica haya afectado tu salud para decidir hacer un cambio.
Si te preocupa algo que se puede resolver, has algo para resolverlo, sin embargo, la mayoría de las cosas que preocupan a los crónicos no se pueden resolver, si te preocupas por un terrible huracán que destruye tu ciudad natal o alguien a quien amas muere de repente, no hay mucho que puedas hacer, esas son preocupaciones que debes reconocer y dejar ir, no pienses en estas ideas porque no mejoran la calidad de tu vida y no tienes forma de hacer nada al respecto.
La preocupación se trata del futuro, imaginas eventos terribles que no han sucedido y que probablemente nunca sucedan, preocuparte por el futuro hace que sea difícil darte cuenta de lo que sucede a tu alrededor, cuando la preocupación se infiltra en tus pensamientos, acéptalo y déjalo pasar, luego concéntrate en algo positivo.
Es posible que estés cansado de escuchar que el ejercicio es la solución para todo, pero mantener tu cuerpo físicamente sano, hace una gran diferencia en muchas cosas, encuentra una actividad física que disfrutes y comienza a hacerlo, tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán, lo mejor es no intentar hacer muchos cambios a la vez, elije un cambio e implémentalo, antes de que te des cuenta, estarás relajado y libre de preocupaciones.