Debemos buscar los errores que resultan de alcanzar y forzar el limite de nuestras habilidades, seguro nos quedaremos cortos en muchos de estos intentos, estiremos nuestro camino hacia el crecimiento. Las personas que temen fallar no tomarán las medidas necesarias para expandir sus habilidades, nunca desarrollarán las áreas más débiles de su vida.
Cuando nos definimos por los resultados, desarrollamos un temor a cometer errores y esto destruye el amor por el aprendizaje. fomentar una pasión por el crecimiento destruye el miedo al fracaso. Con una mentalidad de crecimiento, los fracasos son escalones que conducen a niveles más altos de éxito, amplía tu perspectiva.
La mentalidad fija reduce nuestra perspectiva al ahora, intensifica el momento presente, nuestra imagen cambia con cada resultado, un fracaso es solo uno que trae muchas lecciones y comentarios valiosos, habrán muchos otros y ni siquiera los recordarás en un año a partir de hoy.
Cuando cultivas la mentalidad de crecimiento, cambias tu atención a lo que te estás convirtiendo y eliminas la presión de probarte al mundo, te liberas de buscar la validación de los demás. Puedes dar vuelta a los problemas para detectar oportunidades y soluciones, estos problemas se transforman en regalos disfrazados.
Te presentan la oportunidad de aclarar tus habilidades, en el proceso de superar estos desafíos, desarrollas habilidades que lo equiparán para enfrentar desafíos mayores en el futuro. Cuando juegas, tratas de mejorar para poder llegar al siguiente nivel, podrías aplicar la misma mentalidad para pasar al siguiente nivel en la vida.