Viajar sirve más que nada o sobre todo para desconectar de los trámites, de la rutina y precisamente creo que es uno de los motivos que tenemos que tener muy presentes tanto si se está sufriendo ansiedad, como las personas que quieran prevenir que estén teniendo una rutina muy estresante y puedan acabar desarrollando un problema de ansiedad por el exceso de trabajo.
Los viajes deben servir para descansar, disfrutar, desconectarse, etc, pero también pueden servir para reflexionar y darnos cuenta, que muchas veces las personas caemos en una rutina totalmente contraproducente bien sea, por la carga de trabajo, por la carga de tareas domésticas o no domésticas, pero nos comprometemos nosotros mismos con amigos, con familiares cosas en general y que sin darnos cuenta caemos en una espiral en la que prácticamente no tenemos tiempo ni para nosotros mismos, dedicamos mucho tiempo al trabajo, dedicamos muchísimo tiempo a la familia, dedicamos mucho tiempo a los amigos, pero nos descuidamos a nosotros mismos.
Nunca puedes dar más de lo que tienes tú mismo, es decir si no nos queremos a nosotros mismos, si no nos cuidamos si no nos proporcionamos el bienestar que realmente necesitamos, no podemos ofrecer nada más a los demás, a los que nos rodean, y cuanto más nos cuidamos más capacidad vamos a tener para atender a los quehaceres y a las tareas domésticas, laborales, sociales, etc, necesitamos tiempo para desconectar, cuando caemos en esas espirales en las que estamos todo el día atareados, cuando salimos del trabajo, de la universidad y tenemos toda la agenda ocupada de cosas por hacer, tareas que no terminan empezamos por el día y terminamos por la noche exhaustos porque no tenemos ni cinco minutos para nosotros mismos, para desconectar, para leer un libro, para practicar un hobby que nos guste.
Estos espirales son peligrosos porque nos pueden aumentar los niveles de estrés, y podemos acabar desarrollando un problema de ansiedad o aumentarlos en caso que ya la estés sufriendo la ansiedad, entonces dentro de esa agenda tan apretada que todos tenemos, debemos buscar huecos para desconectar, para centrarnos en lo que más nos guste hacer, que nos ayude a mantener la mente distraída de la rutina, también puedes programar unas vacaciones una desconexión mental, porque la mente lo necesita, sino aparecen los síntomas propios de la ansiedad estrés, insomnio, pensamientos negativos, etc, así que dentro de esa agenda tan apretada programa actividades que te sirvan para romper con la rutina, para que cuando vuelvas al trabajo, a la universidad, regreses con la mente más despejada, con más fuerzas, más energía y sobre todo con un estado de humor más optimista.
