Hoy al despertar deposite mis miedos e imposibilidades debajo de la cama, y así me propuse a realizar todas esas diligencias que siempre dejo a un lado por no atreverme a nada. Dejé de pensar demasiado me senté en mi silla de ruedas electrica y salí junto con mi hermana y abuelo de mis tan queridos muros. Me enfoque en mi destino y en que todo saldría bien.
Así fué como recori Flor amarillo hasta el Paseo las industrias que son aproximadamente 5.1 kilometros, lleno de huecos, baches, monte y culebra, ah y como olvidar un sabrosito sol que no nos desamparo ni un segundo, que buen compañero. Dejandome roja como un tomate y con mis nalguitas calientes. Fué un viaje enérgico, es una via por donde nadie camina y menos a las 11:00 am, solo vehiculos, camionetas, camiones, motos, gandolas entre otros, muchos de sus pasajeros me veian, sonreían, saludaban, gritaban cosas que no entendía y hasta me sacaron la lengua.
Yo disfrutaba del viaje sonriendo como cuando un pajaro huye de su jaula, lo que dejaba atrás era el polvo que levantaban mis ruedas y a mi abuelo siguiendome el paso con alegria, pasa que ese viejo hermoso me consiente en cada capricho y verme hacer lo que yo quiero lo hace feliz. Por otro lado venia mi hermana de 16 años en plena flor de la juventud con la lengua afuera dejandose ganar por mi pobre anciano abuelo y sin animos de alcanzarlo. Yo la entiendo la uni, el novio y la mestruacion la han dejado estresada estos dias, pero igual no se opuso acompañarme en mi travesia, ella siempre de alcahueta.
LLegando a mi destino un centro comercial lleno de bancos personas agitadas, tiendas y seguro algún ladrón cazando algún pendejo. Afortunadamente todas mis diligencias las pude hacer rapido por mi condicion de discapacidad, lo poco que aun se cumple en este pais es dejarme pasar de primera en todo. Vi tipos hermosos que mas de uno me comí en mi mente, perdon lo dije en voz alta lo siento.
Mientras nuestros estomagos gruñian mi tia quien trabaja en un Mcdonald que nos queda muy cerca nos invito a comer. Fué musica para mis ojidos y se me llenó la boca de babas. Asi que al salir nos dirigimos a la tienda y lo primero que hice fue tomarme una coca-cola bien fria, que bueno que el gas me quemo la garganta acabando con mi sed. 3 hamburguesas magnifica y 3 helados fue parte de nuestro diferente y deseado almuerzo. Mi pobre abuelo no concebía la idea de que se estaba comiendo una hamburguesa que vale la mitad de un suelto, asi que la guardo para comérsela en casa con su señora esposa (mi abuela) que bello no?
Comimos, reimos, hablamos y añoramos los viejos tiempos como siempre.... No hay Venezolano que no mencione en un dia la politica, la comida, los tiempos de antes y a Maduro. Son parte de la mayoría de las conversaciones que generalmente evito. Admito que disfrute como una niña con juguete nuevo,necesitaba ese escape. Ya era hora de partir de regreso y fué mucho mas facil y rapido, me consegui con muchos civiles que me querian ayudar a subir una cera, a cruzar la avenida y hacer mi viaje a casa mas cómodo.
Mientras el sol nos golpeaba sin remordimiento la espalda, hicimos una parada en el hyperlider para aliviarnos del calor, la cual fue mala idea porque con esos precios absurdos y ostentosos solo queriamos salir corriendo. LLegando a casa los 3 Teniamos la lengua afuera me dolia todo mi cuerpesito y mis piernas peleaban internamente por estirarse, estar sentada 5 horas no es facil. Cuando por fin toque mi cama fue un descenso directo al sueño y descanse con una sonrisa en el rostro.
Para ustedes no es tan emocionante un dia asi como para mi, pero es que esta vez no llegué afligida, llegue positiva y feliz porque rodar de ida y venida todo ese trayecto sin percances fue un sueño. Creo que este dia fue la calma después de tantas tormentas mentales. Era para mi un sueño llegar lejos con mi silla sin molestar a nadie con que me empuje o me carguen, me sentí una niña grande y lo mas importante independiente manejando por las calles, quien dijo que las sillas de ruedas no pueden cumplir sueños?
Levantarme con buena vibra y positiva fue la clave para pasear en un dia con un cielo nublado lleno de mucha recreación visual e independencia personal. Me dejó un bronceado como si de la playa se tratase, pero una satisfacción incalculable.
Gracias por este dia Dios, por si me esas leyendo.
Saludos mis campeones.