
Esto se debe a la retrocompatibilidad la cual hace que los videojuegos carguen más rápido y mejoren la tasa de refresco. Digital Foundry, especialistas en los aspectos más técnicos del mundo del ocio digital, publicó un video comparación de los juegos de Xbox One X y Series X. Donde nos muestra juegos como Final Fantasy XV, Hitman o Tomb Raider, originarios de Xbox One X, siendo jugados en Xbox Series X, y los mismos títulos han podido alcanzar hasta 60 frames por segundo, quedándose en 30 fps en su versión original tal y como se puede ver en la comparativa. Aunque la función de retrocompatibilidad funciona de maravilla los juegos recibieron mejoras técnicas y de rendimiento también, lo cual justifica tal fluidez y además reducen los tiempos de carga.