En dicha edad es común notar que existe el factor "sistema" o "sociedad" quienes dictan qué debemos comer, cuánto debemos pesar, cómo debemos vestir, actuar, hablar e incluso pensar, y ¿Qué te da a cambio? nada, una supuesta aprobación que te hace sentir superior a otros. La cosa se reduce a:
"¿estás adentro o afuera del sistema?"
Este post no es para criticar a ninguno de ambos "partidos mentales", no, de hecho, considero que me encuentro "fuera del sistema" ya que no peso lo adecuado, no visto como ellos desean, mucho menos pienso como quieren. Por un tiempo el hecho de ser diferente a esas chicas con cara y cuerpo perfecto me afectó en gran manera - in fact, aún me pasa en ocasiones- y es que al estar rodeada de un patrón común y ser yo la que no encajaba fué duro, pero más duro fueron los comentarios de chicos que se encontraban "dentro del sistema"
He escuchado cientos de veces a personas llorar mientras me comentan que ya no pueden (ni quieren) vivir más, que la presión, ansiedad y depresión que llevan encima es mas grande que ellos, lo irónico es que muchas de estas personas no son los chicos que no encajan dentro de los parámetros de la socidad, una gran mayoría suelen ser estos "hijos del sistema" que cumplen con cada requisito.
•Si pesas mas de 50 Kg eres gordo
•Si tu cabello no llega a la cintura no eres una chica linda
•Maquíllate hasta morir, o muere
•No comas, te pondrás gordo
•Come, estás muy flaco
•36 D, o nada
•¿Homosexualidad?¿estás loco?
•Las niñas bien no hablan así
•¿por qué hablas de eso? a nadie le importa
•Un hombre no hace eso
Probablemente has escuchado alguna de estas frases, quizás las dijiste o tal vez te las dijeron, no importa si "fuiste" o "fueron", todos somos victimas del mismo problema: "El sistema"
pero ¿qué es el sistema? o mejor, reformulemos la pregunta, ¿quien es el sistema?
Tú eres el sistema.
Sí, tú eres el sistema, yo soy el sistema, ellos son el sistema.
Resulta que todos somos el sistema, víctima o víctimarios, es lo mismo, lo que varía es como decidimos afrontar cada decisión que nos superpone ese tan odiado "sistema", la sociedad somos todos. Incluso esa chica de la que todos se burlan de día y de noche llora, cuando ve a un mendigo sucio acostado en la acera de la calle, cruza y sigue caminando por la otra parte de la calle -solo es un ejemplo- pero lo mas importante de todo es:
Romper con los esquemas que nosotros (u otros) nos imponemos.
La verdad, y aunque suene trillado es que lo que cuenta es lo de adentro.
No eres una marca de maquillaje o un bolso de piel. No eres el perfume más caro ni el vestido mas escotado. No eres tu talla de brassier o la cantidad de parejas que has tenido. No eres la edad que aparentas. No eres una fiesta cada fin de semana. No eres un numero en la báscula, mucho menos una red social.
Eres lo que piensas, lo que haces. Tus actos revelarán quien verdaderamente eres, deja de actuar, sal a la luz. Deja de fingir que vives tu vida y empieza a cantar sobre una mesa, bailar en la calle, sonreír solo porque sí y disfrutar de tu vida.
Crédito a las imágenes: Sara Andreasson