A propósito de las elecciones para congreso y consulta interpartidista.
Este domingo es trascendental para el futuro del pueblo colombiano, ya que se eligen los siguientes congresistas que por un periodo de cuatro años llevaran el lineamiento legislativo de un país polarizado por un proceso de paz y post conflicto, reformas a la justicia, y sobre todo una corrupción que parece inagotable. Colombia ha vivido durante más de 50 años un conflicto armado que tuvo “fin” el pasado año. En estos momentos la violencia no ha cesado, quizás no por el mal sabor de las malas negociaciones llevadas con las FARC, o tal vez por el descontento generalizado generado por la desigualdad en materia económica, social y sobre todo educativa que afecta mayormente a los estratos bajos. Este domingo el colombiano del común tiene una cita, ya un poco más consciente del significado y del poder que tiene un ciudadano en una democracia moderna con el voto, aunque viviendo aun con el estigma de los males que aquejan esa elección popular, como el clientelismo y la compra indiscriminada de votos, aprovechándose del hambre con el que vive un pueblo que solo clama por equidad y justicia, también este domingo se podrá elegir en la consultas interpartidistas el rumbo de las elecciones presidenciales que seguramente nos darán los contrincantes directos de las presidenciales, puesto que los favoritos son el candidato por centro democrático Duque, y por las libertades Petro (no es la criptomoneda), quienes lideran estas consultas y en futuro está el próximo presidente colombiano.