Ha surgido un nuevo día,
viendo con mucho amor el amanecer,
dándole un grito a nuestra alma,
con el fin de alcanzar la luz,
donde no debemos afligirnos,
sin tener miedo a perder,
la esperanza mas bella del corazón.
De nuestro cariño nace el suspiro,
de una luz clara y brillante,
que marca nuestro respiro,
con la señal de recorrer un destino,
que nos dará felicidad permanente.
Eres una mujer divina,
con una sonrisa celestial,
con un alma de pureza total,
inundando un preciado don,
que envuelve con infinito amor.
No consigues ninguna rival,
pues sales triunfante en mi universo,
derritiendome de suaves susurro,
rodeada de un perfume sublime,
que me hace soñar en el jardín de tu piel.
Tienes una fragancia que impregna,
el divino amor de mi naturaleza,
pues todo lo abarcas con fuerza,
iluminándome de tus ojos con belleza.
Somos complejos al estar juntos,
teniendo linda vibraciones de cariño,
meditando la música de nuestro amor,
con sentimientos que surgen,
del camino mas difícil de la alegría.
Este amor sera tan grande,
que el mundo abarcara nuestro corazones,
haciéndole divino y maravilloso,
la lucha por nuestros anhelados sueños,
que nos regalara la eterna felicidad.
Surge este nuevo amanecer,
junto al resplandor de tu mirada,
sintiendo el calor de tu cuerpo,
con nuestros corazones latiendo,
embriagándonos de dulces colores,
con enérgicas sonrisas,
para darnos las grandes alegrías.
Un gran fuego nos une,
amándonos plenamente,
consumiendo las llamas de corazón,
con divinas esencias de pasión,
entregándonos completamente,
con ternura y compresión,
a dos almas perdidas,
que desean ser más que felices.