Queridos seguidores, este diálogo, con un pequeño toque de humor, muestra el tono romántico diferenciador entre esos Jacintos y esas Flores.
SIGLO XIX
FLOR,
libo tu amor,
cual cromático panal
que endulza mis labios.
Tus pálidos suspiros,
y susurros entrecortados,
son el perfume virginal
que arraiga mis delirios.
JACINTO,
fiel amado,
trémula a tu lado,
tu amor pinto
tus requiebros escuchando.
Me siento desfallecer,
mas si volviese a nacer,
te seguiría amando.
SIGLO XXI
FLOR,
mi ardiente pasión,
en tu piel se explaya,
mi ardiente amor
invade tu playa.
En tu boca la tentación aflora
y mi cuerpo devora
tu orgásmica flora.
JACINTO.
Con mis labios pinto,
en tu anatomía, mi pasión.
Que en la mía, se funda tu piel
en mágica transfusión.
Que seas tú el riel
por el que deslice mi vida,
en nuestra pasión prendida.