Las croquetas de concha de plátano, son una excelente alternativa cuando no deseamos o no tenemos carne, pollo o pescado. Su creación fue el resultado de una emergencia en la cocina: TODO CONGELADO, casi a la hora de comer. Necesario inventar. Resultado: deliciosas croquetas, que admiten diversidad de acompañantes.
Su preparación es muy sencilla:
*Tome las conchas previamente cocinadas de plátano (plátano macho ) y ya frías.
* Raspe con una cucharilla o el lomo de un cuchillo la parte interna de la concha de plátano, hasta dejar sólo la piel delgadita.
Vea como queda la concha ya raspada.
*Luego pique finamente la carne obtenida.
*Agréguele todo el monte que le guste: cilantro, perejil, célery, cilantro de hoja ancha (culantro), cebollín y los célebres ajíes rojos y verdes, además varios dientes de ajo y algo de cebolla; todo picado en trozos pequeñitos.
*Amase con un poquito de harina pan o harina de trigo, la que tenga. También puede combinar ambas.
*Agréguele: sal, pimienta, cúrcuma, salsa inglesa. Ratifique el sazón probando un poquito. Y amase de nuevo hasta que todo este bien ligado y tenga consistencia de masa (parecida a la de las arepas).
*Ahora, dé forma a las croquetas, redondas o alargadas, según su gusto.
*Póngalas a cocinar en un sartén o caldero con el aceite bien caliente. Colóquelas algo separadas para que no se peguen cuando las voltee.
*Deles vuelta cuando observe el borde dorado.
*Retírelas cuando ya estén completamente cocinadas adquieren bien lindo, matizado con el color de los ajíes. Y directo al plato.
Teníamos tanta hambre que se me olvidó hacer la fotografía antes de iniciar la cena, así que aquí la foto de las croquetas en proceso de degustación, servidas con pasta larga y salsa de tomate.
Espero que las cocinen y les gusten.