Toca noche de pizza después de una larga jornada de trabajo en la madrugada. Dormí durante la tarde para recuperarme un poco, aunque sigo con bastante sueño. Aun así, esta gran pizza cayó de maravilla. Lo mejor de todo fue el precio.
Una pizza grande de dos sabores, acompañada de una pizza pequeña de dulce de chocolate y un refresco grande sabor a guaraná, todo por $17. Sin embargo, lo único que pagamos fue $1 por el costo de los empaques para llevar, porque incluso el delivery fue gratis hasta la puerta de la casa. Esto gracias a un cupón del Día del Trabajador. Al principio no le tenia fe, pensé que sería una pizza mediocre, pero resultó ser una grata sorpresa.
La pizza estaba sabrosa, aunque pudo quedar mejor: le faltó más queso. La pizza dulce no la probé, ya saben que no soy amante de lo dulce, además todavía me resulta extraño culturalmente ver una pizza dulce.
En fin, hoy ha sido un día tranquilo, realmente tranquilo para mí.
Espero que tengan una feliz noche, gente.