Como muestra de ello, les voy a contar un poco, como ha sido todo.
Nací por suerte en una familia de gente ruda, viejos de mal carácter y madres amorosas, que cuando se molestan, por suerte, gritan más duro y pegan más fuerte que todos los viejos juntos.
Por suerte, mis padres se mudaron a un pueblito llamado Guatire, en donde por suerte conocí mucha gente maravillosa, y por suerte, entre esas personas estaba el amor de mi vida, con quien por supuesto me casé... Verdaderamente una mujer maravillosa, les cuento que tuve tanta suerte que me acompañó durante más de 15 años de mi vida.
Por suerte un día decidí estudiar Petróleo, y por suerte, cuando me gradué, trabajando en un taladro de perforación petrolera, entendí que ese no era mi camino, así que por suerte, comencé a estudiar letras en la Universidad Central de Venezuela, en donde los paros y otros factores no me han dejado avanzar mucho hasta ahora, así que por suerte, me quedan varios años de estudio en La Casa que vence las sombras, en donde por suerte, un día hice un curso de montañismo, y acampando, conseguí más gente hermosa, aquella vez tuve tanta suerte que entre esa gente estaba una Negra tan espectacular como su afro.
En un doloroso golpe de suerte, hace algunos años me separé de esa mujer maravillosa, y a quien quiero con todo mi corazón. Así fue que me descubrí, como un ser independiente y capaz de sobrevivir a la soledad.
Tras la separación, volví al camino de la meditación Vipassana, en donde por suerte me reencontré con personas con las que tengo lazos de amor muy antiguos y que trascienden cualquier espacio temporal.
Un día por suerte me llamaron a trabajar en un Call Center, en donde conviví con muchos grandes maestros de mi vida, gente buena y bonita, por suerte una de esas buenas personas, me invitó a beber, y por mera merita suerte, ese día, bajo el mismo cielo que yo, estaba una hermosa Mujer Azteca, que en pocas horas matizó mi vida con mil colores.
Por suerte, un día, alguien dictó un curso de chocolates, y por suerte lo hice. Varios años después sigo dedicado a trabajar con chocolate, que son la excusa perfecta para ver a esos amigos que la vida por suerte me regaló.
Entre todos los escenarios que he vivido, por suerte este país en el que nací, atraviesa una tremenda crisis, pero gracias a ella he aprendido a extrañar a mis amigos, a mis hermanos, a mis padres, y me enseñó a reconocer la importancia de abrazar mientras podemos abrazar. Por suerte, durante esta crisis, he aprendido también, lo que es el sacrificio y cuán necesario es actuar con una ética estricta en tiempos de tan oscuros como estos.
Miren que tengo tanta suerte, que mi amigo , me recomendó una página en donde podía publicar las cosas que escribo, cuando alguna musa desocupada me habla cerquita al oído. Él me dijo que en esta página si tengo talento, la comunidad puede llegar a votar por esas cosas escribo, y que confieso, algunas veces ni yo mismo logro entender. Por eso estoy un poco nervioso, porque no sé qué tanto talento pueda tener, hasta ahora todo en mi vida ha sido pura cuestión de suerte, así que dejo esto por acá, para ver si tengo un poco de suerte y a la comunidad de steemit le gusta lo que hoy por suerte una voz en mi cabeza me dictó para ustedes.