Los cuatro invitados
Estuvieron sentados en la mesa, los cuatro invitados, conocidos desde siempre, aunque incómodamente guiados por la confrontación. Contendían los unos con los otros, en la constante reprueba de opiniones, haciendo acaecer un frío banquete de llameantes ideas desquiciadas. Mientras eran observados a priori por el anfitrión.
Sentado a un extremo de la tabla, el insensato, con su rostro ligeramente tapado por la flama del candelabro, parecía ondular a contraluz en la penumbra, mientras manipulaba un descorchador y apuntaba la copa vacía hacia el tonel añejo en solicitud de un trago.
En una actitud similar a la misma locura. Su teoría, era un arma de doble filo, una estrategia poco sabia y sin un porqué:
_ "¡Entregadme en las manos el erario!, y así, con las arcas de este mundo en mi poder, sucumbirá ante mí toda crueldad."
Dijo, mientras recargaba, la copa con el vino, rojo sangre...
●₪●₪●₪●
Situado a su diestra, con un brillo atenuado no menos parecido al de su secuaz, miraba a todos de reojo con un gesto tóxico, cómplice del antecesor ponente. Perverso, el segundo invitado, hacía cortes con una daga espátula en un lomo serrano, al tiempo que se llevaba la tajada a la boca y la engullía como un cerdo, casi atorado, opinó en una evidente confabulación:
_ "¡La promesa y la amenaza, son los únicos flagelos útiles para dominación! La masa, ya no obedece al pan y circo, el secretismo medieval a quedado desmontado con la caída de la inquisición."
¡Demos a este mundo algo de austeridad y hambre!, hasta que se dobleguen los falsos reyes y caiga de una vez por todas la regente orden...
●₪●₪●₪●
No tardó en interponer su paupérrima locución, el tercero, ubicado al extremo izquierdo, parecía ansioso y desenfrenado. Quiso ponerse de pie, molesto por la aseveración anterior que aludía al hambre, pero, abatido en la gula, desistió al intento de pararse y luego, derramando la liba sobre el mantel, propinó un golpe en la mesa, grandilocuente:
_ "¡Simulemos la demencia!, acabemos con las medias tintas, no hay nada más opresor y causal de pánico que las líneas de mando gestadas en manos de un desquiciado. El exceso de poder es la mayor delectación y toda la riqueza del planeta quedará acumulada bajo las sombras de la insana teoría del loco..."
Casi hubo derribado todo cuanto había en la mesa, iracundo, tembló en su molestia sobrevenida en medio de un debate de métodos caducados y de escaso sentido común. Mientras, eran observados detenidamente por el anfitrión en procura de un pronto desenlace.
●₪●₪●₪●
A final de la disputa, cuando ya se hubieron consumido las lucernas y la sala se hundía en total oscuridad. No todo fue noche, no todo fue dominio del mal pensamiento y la deliberación cruenta del sinsentido. Surgió una voz acompasada, haciendo eco en las mentes pobres de la ira, la perversidad y la insensatez.
Rodeado de infinita luz, casi segadora, cobrando la forma de inexplicable fuente. Tomó un ramo de uvas de la mesa e iluminándolas en su transparencia, habló el cuarto interlocutor, con apacible elocuencia, exento de cualquier fragilidad mental. Totalmente alejado, del sentir terreno, aquel que domina la pasión de los hombres y les hace tercos.
Habló, la conciencia:
_ "Son ustedes como este ramo de uvas. El vid, sustento de la humanidad y engendro de la nueva vida. Ustedes contienen el fruto generacional y dependerá de su grado de comprensión que puedan envejecer y caer sobre tierra fértil, para germinar en buenos propósitos y poder brindar a sus condescendientes la oportunidad de llegar a acuerdos que ustedes han ignorado. No os creáis dueños del mundo, si acaso son dueños de su propia vida, y en este festín de confrontaciones han decidido auto flagelarse en los excesos y el pensamiento absurdo, embriagándose con el vid de las nuevas generaciones, sin llegar a conclusión alguna."
●₪●₪●₪●
Olviden las ataduras que intentan justificar la desmedida fuerza, vivan a plenitud el presente. Los pilares que sostienen la humanidad se izan en la igualdad, el compromiso y la tolerancia. La unión, como fuerza transformadora, es capaz de mejorar el mundo, orientando sus pensamientos hacia la paz y nunca hacia canales que socaven los lazos de confraternidad que existen entre los humanos y que tanto nos ha costado alcanzar.
Yo solo soy otro, igual a ustedes, por ninguna razón lleguen a pensar en algo superior. Solo doy testimonio de que aun en la mayor oscuridad habrá una opinión sobria y bien intencionada, que se cuele en el diálogo más descabellado y en la peor de las contiendas, ocupando silente, el singular estrado del cuarto invitado, quién a su vez, al igual que vosotros, es observado detenidamente por el anfitrión...
●₪●₪●₪●
FIN
venezuela
2022