El contador de hormigas
............................................................
Aquí sentado veo pasar las hormigas y yo empiezo a contarlas. Mi mamá dijo que cuando contara hasta cien mil, ella vendría. Las hormigas sí son obedientes porque para donde va una, van todas. Hacen sus casitas debajo de la tierra y cuando llueve la casa se les llena de agua y se ahogan. Así como le pasó a nuestra casita que vino la lluvia y se llenó de agua y tuvimos que salir de ella.
............................................................
Las hormigas son las que llevan a enterrar a todos los animales muertos. Cada vez que vengo al patio, yo las veo cargando cosas de un lado a otro. Un día yo estaba comiendo y quise que vinieran y tiré comida en el piso. Mi mamá se enojó mucho y gritó que si patatín, que si patatán. Al final vinieron las hormigas, pero no encontraron nada en el piso porque mi mamá ya había barrido. Las hormigas creen que mi mamá es mala, pero yo les digo que no es así.
............................................................
Cuando mi mamá me dejó aquí, me dijo que no llorara y que me quedara tranquilo. Yo al principio lloré un poquito, pero entonces, pensé que sería mejor contar las hormigas mientras la espero. Yo creo que van como más de cien mil hormigas, porque a veces pierdo la cuenta y vuelvo a comenzar. Cuando mamá venga a buscarme, le voy a decir que solo me moví cuando tenía que irme a dormir, porque la monjita dice que debo meterme y como ella me dijo que tenía que hacer caso, yo hago caso para no verla más llorar y para que me saque de aquí.