Recuerdo que a los doce años, estaba en mi escuelita de música donde no enseñaban más allá que memorizar unas cuantas melodías y unas cuantas posiciones de acordes. Un día me encontraba divagando entre las páginas de aquel pobre método Yamaha cuando un desconocido entró y se sentó en uno de los teclados vacíos del salón. Lo que escuché a continuación me impresionó muchísimo, nunca había visto en persona alguien tocando nada parecido, algo totalmente nuevo para mí. Quedé deslumbrado. Por alguna razón, lo que escuché aquel día me hizo asociarlo con algo que en mi mente se llamaba "Jazz".
En mi casa no teníamos internet y la solución para saciar mi curiosidad fue buscar un reproductor mp3 que tenía guardado y pedirle a un amigo del colegio que me grabara canciones de "Jazz". Recuerdo las primeras canciones que escuché después que me lo devolvió: "Autumn Leaves - Bill Evans", "Blue Monk - Thelonius Monk" y “Blues Skies – Oscar Peterson”. Ese momento marcó un antes y un después en mi vida.
Así empecé mi carrera musical. Formé una banda con mis amigos, tocamos en eventos del colegio e intercolegiales de rock; comencé a estudiar piano clásico en un conservatorio, piano jazz en distintas escuelas de Caracas y a patear calle en el mundo de la música. Pero la presión social (mi mamá) me llevó a estudiar una carrera “seria” en la universidad.
Comencé a estudiar ingeniería mecánica en la Universidad Central de Venezuela, convencido de que tarde o temprano dejaría la música para ser un ingeniero más, encerrado en una oficina trabajando ocho horas diarias.
Por suerte, caí en un lugar llamado Teatro UCAB (Universidad Católica Andrés Bello). Necesitaban un pianista para una obra musical y yo acepté la invitación. Después de un par de años como militante de aquella agrupación, tocando el piano y componiendo la música para las obras de teatro, tomé la decisión de dedicar mi vida a la música.
Fotografía de Glorial Valbuena
Seguí mi carrera de ingeniería hasta que logré graduarme, le regalé el título de ingeniero mecánico a mi mamá y ahora me dedico 100% a la música. He tenido la dicha de compartir con grandes músicos y amigos en mi ciudad, Caracas. Tengo una banda de rock progresivo llamada Calle Santiago, con un disco a la venta con Musea Records y en la producción del segundo, toco en la Orquesta de Rock Sinfónico Simón Bolívar, he hecho música para muchas obras de teatro profesionales y doy clases en una escuela online llamada Pensamusic. También me encuentro trabajando como productor y compositor en el departamento de musicalización y diseño de sonido de una empresa llamada “Arigato Studio” de la cual les hablaré más adelante.
Mi trabajo actual me ha exigido aprender muchas cosas en el campo de la producción musical que nunca imaginé aprender, siendo una gran revelación para mí porque considero que éste es el campo donde me gustaría desarrollar gran parte de mi carrera musical. Por eso estoy aquí en Steemit, para hablarles de los descubrimientos y aprendizajes que realice en el mundo de la producción musical, esperando sus comentarios para crecer junto a esta gran comunidad.
Aquí les dejo una pequeña muestra de uno de los primeros proyectos de musicalización que realicé en el estudio y uno de los que más me ha gustado, espero que lo disfruten y que pronto pueda compartir más de mi trabajo con ustedes.