ENGLISH VERSION (click here!)
Hello, world travelers! How’s your week going? Mine isn’t going too well, but no matter what, I always have a smile on my face.
On the other hand, one of the things I like about going out on the weekend is that the city is quiet and there aren’t many cars on the street; no one is in a hurry, which allows me to enjoy everything around me with greater peace of mind.
So, on Sunday, after visiting Plaza de la Santa Carmen Rendiles and taking advantage of the fact that we were on Avenida 5 de Julio, we walked a few blocks further to get a glimpse of Maracaibo’s past, strolling along part of the exterior facade of the Las Laras Building, where the PDVSA La Estancia offices are located.
It’s a shame it was closed, considering it’s one of the oldest buildings in the city, but I’m slowly getting used to the fact that many tourist sites aren’t open to the public on Sundays.
The Las Laras Building features architecture that preserves some of the colonial style, which to me is similar to that of the Casa de la Capitulación, except for its windows, which are from this era. Another difference is that Las Laras is larger, occupying an entire block.
As can be seen, its main entrance is not entirely made of wood; only the balcony railings are. Flying above its roof are the flags of Zulia State, Venezuela, and a third one that I couldn’t make out because it was fluttering rapidly; its windows do have modern stained-glass panes.
It is worth noting that it is part of the list of our historic sites designated as National Historic Monuments. It is said that art exhibitions, concerts, and cultural events are held within its facilities, but on this occasion, I found its courtyard desolate and empty. I long for the day when I return and find its doors open, so I can walk through the gates that held me back.
We moved on so we could continue our tour of Maracaibo.
Photos taken with a Samsung Galaxy A35.
Collage created in Inshot
Content owned by me.
Translation by: Deepl
¡Hola, viajeros del mundo! ¿Como va su semana? La mía no va muy bien pero sin importar las circunstancias siempre llevo una sonrisa en cara.
Por otra parte, una de las cosas que me gusta de salir en el fin de semana es que la ciudad esta tranquila y sin muchos vehículos en la calle, nadie esta apurado lo cuál me permite disfrutar con mayor tranquilidad de todos lo que se encuentra alrededor.
Así que el domingo después de conocer la Plaza de la Santa Carmen Rendiles y aprovechando que estábamos en la Avenida 5 de Julio, rodamos unas calles más adelante para dar un vistazo al Maracaibo del pasado recorriendo parte de la fachada externa del Edificio Las Laras donde se encuentran las oficinas de PDVSA La Estancia.
Es una lástima que estuviera cerrado, considerando que uno de los edificios más antiguos de la ciudad, pero poco a poco me acostumbro a que los domingos muchos sitios turísticos no están abiertos al públicos.
El Edificio Las Laras, posee una arquitectura que conserva parte del estilo colonial que para mi es similiar al de la Casa de la Capitulación, excepto sus ventanas que esas si son de esta época y con otra diferencia y es que Las Laras es más grande ocupando una cuadra completa.
Por lo que puede apreciarse su entrada principal no esta compuesta totalmente de madera, solo las barandas del balcón, sobre su techo se encuentran izadas las banderas del estado Zulia, de Venezuela y una tercera que no pude diferenciar porque ondeaba rápidamente, sus ventanas si son con vidrieras actualizadas.
Cabe destacar que forma parte de la lista de nuestros sitios históricos declarados como Monumentos Históricos Nacionales, se dice que dentro de sus instalaciones se realizan exposiciones de arte, conciertos o actos culturales, pero por esta vez me tocó ver su patio desolado y vacío, anhelado el día en que vuelva y encuentre sus puertas abiertas y poder atravesar las rejas que me detenían.
Nos alejamos para así poder seguir con nuestro recorrido, por Maracaibo.
Fotografías tomadas con un Samsung Galaxy A35.
Collage realizado en Inshot
Contenido de mi propiedad.
Traducción por: Deepl
Noalys Salas 2.026