¡Feliz domingo, querida comunidad! Comparto mi resumen de la semana.
Soy honesta y confieso que aún no me siento bien emocionalmente. Si me piden describirlo, es como una sensación de neblina o fatiga mental. Como es de esperarse, esto está afectando mi rendimiento.
El lunes calenté 25 minutos e hice mi trabajo de fuerza en casa. Tengo algunas mancuernas y una pesa de 15 kg con la que hago sentadillas y peso muerto. En la tarde, corrí 30 minutos más.
El martes descansé porque sentía mucha fatiga. El miércoles hice mi trabajo de pista en el estadio Guillermo Soto Rosa. Calenté 15 minutos y luego hice mi entrenamiento de series: 6x400 (1:40, 1:40, 1:39, 1:34, 1:34 y 1:31), 4x200 (44, 44, 42 y 42) y 1x2.000 a ritmo de umbral láctico (10:09). En la tarde, corrí 30 minutos muy tranquila.
El jueves alterné entre caminata y trote suave durante 30 minutos. El viernes descansé y fui a las aguas termales.
Ayer activé con 25 minutos de trote y hoy hice un control de 5 km en la ruta de una carrera emblemática de mi ciudad. Es muy quebrada, con subidas y bajadas muy largas. Todo iba bien hasta que pasé el kilómetro 3: me dio "bazo" en el costado derecho y me detuve tres veces para oxigenar. Al final, pude bajar un poco más tranquila, sin embargo, no logré el objetivo.
No sé qué sucederá mañana, tampoco quiero pensarlo. Solo quiero volver a disfrutar lo que tanto amo: correr.
¡Seguimos!