Retraso en el metro, mucha gente esperando trasporte, como me encontraba cerca del trabajo decidí irme caminando. Ya casi era la hora de entrada así que apure el paso, pero mis altos tacones me lo impedían. Al subir las escaleras tropecé con un hombre y para que yo no perdiera el equilibrio me sostuvo en sus brazos, pero mi carpeta cayó al suelo, el rápidamente se agacho a levantarlo y quedo viendo mis tacones, me dio la carpeta y me dijo:
--te invito un café.
--le conteste: no gracias voy un poco apurada y me fui al trabajo.
Después de culminar el día de trabajo un poco difícil, decidí irme al centro comercial para distraerme, mi sorpresa fue que al salir del edificio se encontraba aquel hombre con quien había tropezado en la mañana, su mirada se cruza con la mía, me sonríe, se me acerca y con mucha diplomacia me dice:
--- ¿Me aceptas un café?
– ¡si claro! ahora si tengo tiempo, le contesté.
Al llegar a la cafetería me pregunto:
--¿Qué tal tu día?
-- ¡Bien! Mucho trabajo.
Pero la curiosidad me mataba y le pregunte:
--¿Me estabas esperando?
--¡Si,!… Eres muy hermosa, cualquier hombre puede voltear a mirarte, pero hay algo en ti que llamó más la atención en mi.
Extrañada le pregunto. ¿Que?
--Tus tacones. Me sonríe. Si me permites soy capaz de comprarte unos ahora mismo, pero con la condición de que los modeles para mi. Fue una idea algo loca y acepté, fuimos de compras y al terminar fuimos a su apartamento, me toma de la mano y me dice:
--No te arrepentirás, será una tarde distinta para los dos. Era un apartamento hermoso, al cerrar la puerta me dice:
--Ponte cómoda y comienza cuando desees.
Dejando mis cosas encima del sofá, y un poco nerviosa me quite mis tacones y me coloqué los que él había escogido para mi, él observaba como los caminaba y con su celular comenzó a tomar fotos.
Me coloque frente a él y puse mis tacones sobre sus piernas, su respiración se aceleraba y sus manos acariciaban mis piernas, comenzó a besarlas lentamente. Ver como temblaba al besar mis piernas me hizo estremecer, me tomo de la mano y me hizo sentarme en el sofá, y se arrodillo en el piso, y comenzó a besar los tacones y poco a poco mis pies. Sentir su respiración y el roce de sus labios en mis pies me hizo gemir.
Sus dedos llegaron a mi sexo, buscaba medir mi humedad, mientras yo me recostaba y me retorcía en el sofá, él me quito mis pantys, falda, camisa y brazzier dejándome completamente desnuda, solo tenia puesto los tacones, mis senos se endurecieron al sentir su húmeda lengua en mis pezones. Su lengua muy lentamente recorrió cada parte de mi cuerpo. Ambos nos entregamos a la lujuria del momento. Me Levanta del sofá, me pone de espaldas, me toma de las caderas y se mete en mi hasta lo mas profundo. Mis senos se movían una y otra vez al mismo tiempo de sus fuertes penetraciones, mi excitación era mayor al sentir una y otra vez sus mordidas en mi espalda y fuertes azotes en nalgas. Palabras obscenas salían de su boca.
---¡Que rica eres putica!
Perdimos la nocion del tiempo, ambos llegamos al orgasmo y quedamos tendidos en el sofá de su apartamento, mientras seguía acariciando mis piernas y besando los bellos tacones que me había comprado.

Fotos tomadas con mi teléfono Samsung Galaxy Mini S3