Hola a todos mi amigos lectores, espero que esten bien. Aqui les dejo la primera parte de mi historia, el motivo del porque estuve ausente de la plataforma.
HE VUELTO
HE VUELTO
Es aterrador saber que la vida puede dar un giro inesperado de un día para otro lo cual no sabemos si es para bien o para mal, sin embargo, como seres humanos creemos estar preparados para cualquier situación que se ponga en nuestro camino. Claro está...Que eso depende de la personalidad de cada quien y como tome cada situación que se le presente. No sabemos el peligro que corremos cada día de nuestras vidas, porque, hoy estamos bien pero en un abrir y cerrar de ojos estamos mal, es decir, en un simple parpadeo nos puede cambiar la vida.
Esta historia que les contaré los llevara a un mundo donde todo es posible: La muerte, el hambre, la soledad, las ganas de quitarte la vida, el desespero, la impotencia…Pero cabe destacar que también puedes sentir: Fuerza, esperanza y fe. En realidad son más los sentimientos malos que buenos pero; ¿sabes algo?… con tan solo esos escasos sentimientos y pensamientos buenos, puedes lograr muchas cosas y así dominar entre todo lo malo que te está pasando y salir triunfante de esa tormenta.
Estos hechos son de suma realidad, aquí no estaré hablando de ficción y mucho menos tengo pensado exagerar los hechos, se los contare lo más detallado posible para que así entiendas una de mis más duras experiencias en lo que tengo de vida. Todo lo que aquí les contare me pasó durante mi ausencia de la plataforma (Steemit). Esto me ha dejado muy malos recuerdos pero sobre todo muchos aprendizajes positivos en mi vida espiritual. Sin más preámbulos les contare lo que me sucedió.
Mi vida digamos que es de lo más normal, sin vicios, sin aventuras extremas, soy ermitaño, dedicado a mi familia y mi tranquilidad me caracteriza. Tengo mi casa propia pero por la situación país me tocó que alquilarla para generar una entrada de dinero extra a mi bolsillo, decidí mudarme a un apartamento cercano a mi casa con mi esposa y dos hijos para así estabilizarnos, es muy poco lo que costaba el alquiler y lo vi como una buena opción, pero sin darme cuenta estaba cometiendo un grave error; error que casi me costaría la vida.
Sábado 17 de febrero del año 2018 3:52pm, me encontraba sentado en mi ordenador en un día común y corriente cuando llegan unas personas tocando a mi puerta, eran dos hombres muy bien vestidos que después de presentarse preguntan inmediatamente por mí, sin dudarlo les digo cordialmente que la persona que buscan soy yo, luego me dicen que los tengo que acompañar para una entrevista y que ellos me llevarían para interrogarme sobre un caso de unas de las inquilinas que vivía en el mismo edificio que yo (era mi vecina). Yo sin miedo alguno y sin dudarlo decidí colaborar y me fui con ellos, cuando nos íbamos mi esposa venia corriendo, se acercó a la camioneta y les dijo que ella también iría conmigo; fue una bendición de Dios.
Ya en camino mi esposa y yo preocupados; hacia un destino incierto con un poco de intriga de lo que estaba sucediendo y el porqué de la situación nos dimos cuenta de que adonde nos llevaban era para las oficinas de la subdelegación del cuerpo de investigaciones científicas, penales y criminalística (Cicpc) del sector 8 de caña de azúcar, aun sin saber el motivo ni el porqué decidimos cooperar sin hacer preguntas. Nos llevaron hacia una de tantas oficinas y nos dejaron solos por unas cuantas horas, sin saber respuestas, a cada funcionario que pasaba le preguntamos y solo nos hacían esperar más y más. Ya en medio del desespero y la intriga entran dos personas, una mujer y un hombre, la femenina le dice a mi esposa que la acompañe y el masculino me dice lo mismo.
Desde ese momento no supe más nada de mi esposa, nos separaron y yo seguía sin entender nada de lo que estaba pasando. Me llevan a un cuarto estilo depósito donde el funcionario me pide que me quite las trenzas, la correa y que le entregue todas mis pertenencias. Yo aun confundido le pregunto el porqué de todo esto y me dice: Estás detenido por averiguaciones, yo sin entender porqué solo me preocupaba mi esposa y le pregunté: ¿A mi esposa también la van a encerrar? El me respondió con seguridad de que a ella no la iban a encerrar; solo a mí. Respire profundo y me tranquilizo bastante el saber que a ella no le harían nada, cuando caigo en cuenta estoy encerrado en algo que le llaman (el tigrito) eso es algo que mantiene a una persona alejado de los presos del calabozo; de igual manera preso.
Después de unas largas horas encerrado sin saber el motivo ni la razón del porqué de la situación, ya con desesperación e impotencia y ver como los privados de libertad que estaban dentro del calabozo me abordaron con preguntas, con los ojos llenos de maldad y sus rostros demacrados con una evidente falta de alimentación; me miraban como con ganas de comerme, es decir, pude darme cuenta de que algo querían de mí o simplemente estaban esperando a que me pasaran con ellos.
Cayó la noche; aun sin tener respuesta y sin noción del tiempo puede calcular que pasaron unas 4 horas más o menos que me mantuvieron allí en el tigrito. Luego de eso se acercan dos detectives que por cierto no eran los mismos que me sacaron de mi casa, abren las rejas del tigrito y me hacen salir con las manos en la nuca; como el propio delincuente, me guían hasta una de sus oficinas y me sientan en un escritorio para así dar mi declaración. Tomé asiento y totalmente extrañado debido a que era la primera vez que pasaba por algo así, los dos detectives empiezan a realizar unas preguntas que para mi eran nada familiares al respecto y yo acudí a negarme en todo momento de lo que se me acusaba allí fue donde caí en cuenta de que me habían denunciado de un crimen que yo no cometí.
Su modo de interrogarme era totalmente irregular y desde allí empezó mi sufrimiento físico, dentro de mi mente se paseaba él porque me estaban haciendo esto a mí y porque estaba pasando por esto mientras ellos hacían lo suyo, con intenciones de quebrantar mi moral y mi espíritu yo seguía negándome a su injuria y mantuve mi frente en alto en todo momento a pesar de todo el daño recibido. Luego después de todo ese interrogatorio infernal deciden pasarme directamente para el calabozo para rendirles cuenta a todos los presos de ese momento; que aproximadamente eran unas 18 personas que estaban pagando toda clase de delitos.
Abren las rejas del calabozo y como a un animal me lanzan a las manos de todos esos inconversos para que así mismo ellos actúen como los consideran allí, (unos animales) Inmediatamente actúan por si solos dejándose llevar por los que les dicen los funcionarios y acuden a la violencia incontrolable sobre mi persona, lo primero que recibo es una patada en mi pecho que me deja sin aliento, sentía como todos se me fueron encima sin mediar palabras y deciden golpearme sin cesar, me empujaron hasta el putrefacto baño donde hacían todas sus necesidades y me obligaron a sentarme allí en medio de la inmundicia y yo sin poder oponerme lo tuve que hacer y continuaron golpeándome.
Era tanta mi intensidad mental y mi yo interno atrapado en el porqué de la situación que no me dejaba sentir ningún tipo de dolor alguno, me encontraba en un debate interno con Dios y poniéndome a cuentas con el pidiéndole perdón por todos mis pecados ya que pensaba que ese sería mi fin. Solo podía pensar en mis hijos, familia, esposa entre otros. Muchas cosas pasaban por mi mente que no podía dejar de pensar en esa situación tan desagradable. Luego de cansarse de pegarme ellos aún más exhaustos que yo, después de hacer cola para agredirme, simplemente dejan de hacerlo; mis oraciones fueron escuchadas, también me echaban agua fría para no dormir del frío, cada vez que medio me secaba por la brisa cualquiera de ellos volvía y me echaba agua fría.
Pensaron que era buena idea atarme las manos a mi espalda para que ellos pudieran dormir tranquilos por miedo de que yo fuera a tomar represalias contra ellos mientras dormían; algo imposible de que yo hiciera, pero de igual manera lo hicieron. Amarraron mis manos atrás; en mi espalda, complicando más la situación en la que estaba ya que me estaba trancando la circulación en mis muñecas y no me dejaba ni sentarme. Aproveche que todos estaban dormidos para soltarme y de esa manera puede tranquilizarme a pesar de que estaba temblando tanto que crujían mis dientes.