¡Cuán importante resulta leer y entender a la perfección; interpretar y forjar un creiterio sobre lo que se lee, sin necesidad de pasar liso por los libros, sin necesidad de ignorar las palabras que pujan por entrar a la mente!
Muchas veces, como escritor, me he enfrentado al tan temido bloqueo que nos invade en distintas circunstancias. Jamás me había pasado esto como lector.
Y la gente dirá que leer es sencillo, solo hay que recorrer las páginas con la vista, y tratar de asimilar el cúmulo de palabras que se agrupan en cada página.
Leer es más que ver palabras impresas en una página o plasmadas en una pantalla. También tiene que ver con pasar por la reflexión de lo que se lee, impregnarse de la información y seguir cierta metodolgía única para cada quien.
Claro, nunca falta el que empuña la idea de que hay que leer por leer, prestándole mínima atención a los detalles. Siguiendo este consejo se habrá pasado por el libro sin obtener nada a cambio.
Este último par de semanas he atravesado por uno de esos bloqueos, cada libro que abro, lo cierro a tan solo 10 minutos de recorrer sus páginas, sin siquiera haber entendido la mas mínima proposición.
Y es frustrante, vivir de la lectura vacía es como vivir toda la vida con un empleo que no se desea.
Les comparto un par de Link interesantes: