Mi primera experiencia realidad virtual
Gamepolis 2018, quizás tarde pero al fin probé la realidad virtual con el Oculus y no me gustó demasiado.
Había varios juegos a elegir, mi novia pidió uno de dinosaurios aunque siempre le mataban, yo en cambio bicis de montaña y eso era algo más programado pero una experiencia a vivir alguna vez.
Tras dos horas de cola de pie e insufribles al fin llegamos y probamos. Era un ordenador, conectado a una máquina enorme que agarraba la pantalla y con un ventilador y dos altavoces que harían la experiencia más realista, entonces tu te subías como se ve en la foto a una plataforma que se movía y que la gente podía moverte más para que sea más movido, finalmente te ponen las gafas de realidad virtual con sus auriculares.
Se veía un poco doble o borroso y aunque era una sensación rara, era la primera vez que probaba algo así, puede que fuese falta de costumbre. Pero sin duda es cierto que parecía que estaba dentro y los saltos incluso se vivían. Eso si, casi me caía, era difícil mantener el control.
Aun así no duró mucho y para ser la primera vez no estuvo mal, una experiencia que había que probar. Siempre quise y soñé con el día en que podamos meternos en una realidad virtual de verdad, por desgracia faltan años hasta que la experiencia sea más diversión que mareo y dolor de cabeza.
Si tenéis vuestras propias experiencias, podéis contarlas aquí!