
RAZONES
Languidece la ciudad
bajo murmullos de lunas.
El abandono acaricia las piedras
con filos,
conoce sus antigüedades.
Los recipientes cubiertos de musgo manchan
la salida del sol.
Yo miro a los ancianos
como tejidos en singular enramada,
como arcoíris interminables.
Y hay un brindis
en las Iglesias
donde las sandalias rotas
van en última fila.