Esos golpes me destrozaron el alma, me hicieron despertar de ese sueño en el que tú me habías envuelto desde que era niña, esa niña inocente que creía en el amor, esa niña que a tu lado aprendió hacer mujer a tu manera.
Me juraste el cielo, ese cielo que yo veía a lo lejos, lo conocí de cerca, gracias a tus encantos, pensé que lo tenía en mis manos juntos con las estrellas.
Esos golpes me hicieron despertar de ese sueño en el que estaba sumergida, viendo que nunca me amaste, nunca me valoraste, siempre me tenias esclava a tu manera, golpes, insultos, humillaciones… y las estrellas que veía era el espejismo que quedaba de esos golpes.. y la luna fue testigo de todas las noches tristes que pasaba después de despertar.
Me siento cautiva a tu lado, aun no logro entender porque no te alejas, no me dejas libre, quiero vivir, lejos de golpes, quiero otra vida, no quiero estar a tu lado. Esta incertidumbre que me causas no es vida para mí.
Mi hermosa sonrisa desaparece cada vez que se refleja cada una de las diferentes escenas en mi mente, imágenes que quedan grabadas en mi memoria, en mi alma y con cicatrices en mi cuerpo.