Hola queridos amigos de @ProVenezuela, mi nombre es Edith Landaeta y a los 55 años de edad, cuando pensé que ya había perdido el tren del amor, conocí lo que es el verdadero amor.
Siempre, estuve enamorada de la vida, de las personas, de la naturaleza, no hay nada que me enamore mas que un bello paisaje, un atardecer en una playa o un amanecer entre arbustos y montañas.
Demás esta contarles, que siempre anduve en la búsqueda del amor. y en ese trayecto conocí muchos jóvenes, algunos fueron solo "amores de estudiantes, flor de un día son"otros mis panas, y uno que otro mi novio "formal", en ese entonces existia el amor el respeto y sobre todo el ojo visor de papa y mama que nunca eran conforme con mis "enamorados"
Luego me case mas que por amor fue por salir del yugo de mis padres, tuve mis hijas que son mi mayor tesoro, y por problemas existenciales un divorcio. Me entregue a criar a mis hijas, trabajaba, estudiaba, y compartía con amigos.
En mi trabajo tenía contacto con muchas personas, y era querida por mi paciencia para atender a las personas, que requieren de algún servicio hacia vida social con diferentes familias, que al pasar el tiempo comenzaron hacer parte de la mía.
Hubo una familia muy querida para mi, que yo frecuentaba, su casa sus fiestas, en sí pernoctaba y disfrutaba mucho con ellos. yo era mayor que el hijo mayor de Maria Teresa," asi se llama su mama."
Luego cada quien se fue por diferentes rumbos, mi amigo se fue a España y solo sabía de él por su familia. Luego decidió regresar a Venezuela y venia con un recién divorcio .Una tarde nos encontramos en una esquina cercana a mi casa nos saludamos con mucho afecto y zuas creo que paso cupido. nos intercambiamos nuestros números e teléfono y la promesa de aceptar una invitación a tomar una taza de cafe.
Empezó Eulfredo a llamar recordando mi promesa de ese café, y yo pensaba conchale me gusta el "amigo" pero es mucho más joven que yo nuestra diferencia de edad de 13 años me enfriaba el amor que empezaba a nacer entre los dos. Por fin de tanta insistencia de su parte salimos a tomar café, hablamos de aquellos tiempo que él era un niño y yo madre de 2 hijas muy amiga de su mamá. Nos despedimos, y prometimos repetir otro encuentro.
A los tres meses después de tantas llamadas y tantos café, me dijo desde que te conocí me gustaste, sin embargo eres una de las amigas muy querida para mi madre y por eso nunca me atreví a decirte esto que te estoy contando y te pido me des una oportunidad, y yo toda apenada le dije no te das cuenta que puedo ser tu madre, y me contesto si pero o lo eres, ademas siempre me han gustado las mujeres mayor que yo. Me sorprendí por lo que me habia contado y sin pensarlo dos veces más, empezamos a salir juntos. Hasta ese momento me asaltaba una duda ¿como le digo esto a mis hijas?. Pero me apoyaron y me dijeron si eso te hace feliz vívelo intensamente hasta que Dios decida o ustedes lo decidan, no le hagan caso al que diran porque siempre va existir la critica.
Nuestra unión duro 6 años, y sin temor a equivocarme fue mi alma gemela, el amor de mi vida, viajamos, paseabamos nos hicimos mas que pareja, amigos, esposos, amantes, fuimos uno solo, era impresionante el apego de los dos en esta
relacion.
Pero como se dice en familia nunca la dicha es completa. Ya me había contado de su padecimiento de un linfoma no hodgkin, sin embargo no me importo, y le dije estas palabras "me estás advirtiendo de esa batalla que estas librando", pues yo acepto ir junto a ti al campo de batalla.
No escribire de los momentos penosos por que se trata de hablar del amor, sin embargo les comento que esos seis años son los mejores que he vivido nunca nos falto el romance de unas flores, dedicarnos canciones viajar completamente enamorados, amanecer en una playa viendo cómo levantaba el sol entre el mar, o buscar la moto y decirme mete tres mudas de ropa que nos vamos de viaje"
Hoy, perdimos la batalla, pero con las botas puestas, ya no se encuentra fisicamente entre nosotros pero se llevo lo mejor de mi y yo me quede triste pero muy complacida de haber vivido esta historia de amor.
Todos los dias son un reto para mi, sin embargo los buenos recuerdos me acompañan siempre, alguna canción una buena reunión familiar un paisaje. Deseo llegar con estas vivencias compartidas hasta el fin de mis días.
Lo mejor, es que solo sembró en mi alma mucho amor, y los malos momentos se fueron de mi mente y en mi queda la satisfacción de haber amado sin condición alguna.
Gracias mi Eulfredo por todo lo que me regalaste y siempre te digo no es un adiós sino un hasta luego.Descansa en paz mi alma gemela.