Muchas veces en la vida me he encontrado en la situación de estar planeando cosas que termino no realizando en absoluto, pero muchas otras veces también me he encontrado exactamente en la situación contraria, o sea, realizando cosas que jamás creí que iba a hacer. Esto se debe al factor "imprevisibilidad" de la vida (pero también se debe a otros factores), y es por eso que este es el tema que trataremos hoy en este post de reflexiones filosóficas.
La vida es imprevisible y hay que asumirlo
Ahora, por lógico y obvio que pueda sonar esta afirmación, es necesario recordarlo siempre, y tengo que decir también que cuando hablo de todo esto, lo hago desde el punto de vista de alguien a quien le gusta tener (o al menos sentir que tiene) el control de las situaciones en su vida, así que podrán entender lo que me cuesta admitir que en realidad no existe eso del control total de nada.
Más bien, para ser precisos, la realidad es que podemos controlar factores aquí y allá, eventos aleatorios, de nuestras vidas (o factores muy específicos), pero comparado con la cantidad de cosas que no podemos controlar o cambiar realmente, resultan ser algo ínfimo o anecdótico (en el mejor de los casos).
Esto me trae a la mente la famosa teoría del "Efecto Mariposa", que en realidad postula que todo está relacionado o encadenado por un sistema que no vemos bien ni entendemos, pero que existe, y no podemos controlar. Por ello, si una Mariposa bate sus alas en Pekín, en Nueva York llueve en lugar de hacer sol. Suena a locura, lo sé, suena desquiciante, también, pero básicamente lo del efecto mariposa se refiere exactamente al tema del que estamos hablando: La imprevisibilidad de la realidad.
Ahora, ¿Qué conexión tienen las cosas que nos pasan en la vida con cosas que no vemos ni entendemos y de las que no estamos del todo conscientes? Quizás nunca podremos saberlo bien. Ya que si fuese tan fácil de saber, entonces podríamos vencer a la imprevisibilidad... Pero de lo que podemos estar muy seguros es de que existe una conexión real de eventos que se concatenan para generar lo que nos pasa.
La relatividad de los eventos
Lo del efecto mariposa nos puede sonar a abstracción sensacionalista de la física moderna, pero no lo es; como tampoco lo es el factor de la relatividad de los eventos. Ya que si una cosa es bien sabida es que la realidad es algo relativo, lo que significa que aunque una cosa pueda ser verdad para mí, para otro puede no serlo tanto (o puede resultar no serlo en lo absoluto). Desde luego, este enfoque (visto así) se basa únicamente en el caso de las cosas o situaciones de apreciación subjetiva, y eso hay que tenerlo muy claro.
Pero la relatividad también abarca la comparación con respecto a eventos aledaños o circundantes en términos de física práctica o física aplicada y objetiva. Por lo que si un auto va desplazándose a determinada velocidad, la misma podrá ser considerada como mucha o muy poca en relación con los otros autos que van en la dirección contraria (e incluso tal vez, en el mismo sentido).
El caso es que, repito, la vida es cambio, es imprevisiblidad. Ahora, a todos nos gusta sentir que tenemos todo bajo cierto nivel de control en nuestras vidas, pero lo que no entendemos (o nos cuesta entender) la mayoría de las veces es que el control (o la sensación del mismo) es una mera ilusión bajo la que estamos sugestionados. Y tan es así que la mayoría de las personas niega obstinadamente que no tienen tal control, porque es tan grande el nivel de incertidumbre y sensación de indefensión que les provoca esto que no pueden aceptarlo o digerirlo mentalmente.
Pero aterricemos estos conceptos físicos y abstractos aún más...
Sí, lo sé, estoy hablando de cosas que, a priori, no todo el mundo entiende o domina; y quizás se pregunten por qué. La razón es de lo más sencilla, resulta que últimamente me he puesto a recordar y contar todos los oficios y empleos que me ha tocado ejercer en la vida; y ello me llevó a reflexionar sobre el tema. De allí me di cuenta de que si algo ha caracterizado mi vida, ha sido la imprevisibilidad.
He trabajado como profesional de mi carrera, pero también, del taxeo, de la escritura, he repartido publicidad, he incursionado en el Marketing, he trabajado con fotografía microstock, he trabajado con la venta de quincallería, y con muchos otros oficios, que si me pusiese a recordar ahora mismo, quizás este post se haría demasiado largo (mucho más de lo necesario). El caso es que muchas de los oficios y trabajos que he tenido que realizar, no los tenía como meta, y jamás pensé que los realizaría en algún momento, e igual me tocó hacerlos.
Ahora, está claro que en esto de la imprevisibilidad también hay factores fijos de anclaje que debemos considerar conscientemente; y si me analizo con más detenimiento, diría que lo que más ha influido en los trabajos que he tenido que realizar ha sido una cosa muy simple: La necesidad. Y así como yo, esta es la base para todos también.
La capacidad de adaptación ante las circunstancias
Si lo analizamos bien, la necesidad es la madre o detonante de casi todos los grandes logros de la humanidad (desde los más pequeños a los más grandes), y es que vivir implica desarrollar y tener una cierta capacidad de adaptación que nos permita enfrentar mejor las circunstancias de nuestras vidas.
Ya que yo no trabajé en muchos de estos trabajos (que me tocó realizar en la vida), por gusto... sino porque requerí adaptarme y realizarlos, porque la alternativa era mucho peor. Por lo que si conectamos todos los puntos explicados hasta ahora, nos quedaría una ecuación que sería más o menos así:
Imprevisibilidad + Necesidad = Impulso de Adaptación
Y otra ecuación derivada a mi modo de ver sería esta:
Superar la necesidad = Éxito
Si lo analizamos, llevar la contraria a estas ecuaciones significa la extinción o el fracaso y la ciencia misma lo ha probado. De esto se deriva que existen dos tipos de imprevisibilidad. Por un lado, existe la imprevisibilidad absoluta o letal (como el meteorito de los dinosaurios), en la que el golpe es tan devastador y súbito que no deja margen de acción; por lo que allí solo queda aceptar lo inevitable.
Por otro lado, tenemos la imprevisibilidad relativa o cotidiana, donde el entorno cambia o se altera pero nos deja espacio o lugar para maniobrar o reaccionar. En este segundo escenario es donde la teoría de Darwin brilla y cobra vida. Esto es revelador; porque simplemente significa que no sobrevive el más fuerte, sino el que mejor se adapta al nuevo escenario; y que las especies que no se adaptan al entorno (sea por incapacidad o resistencia), mueren.
Llevándolo a un plano menos extremo (al plano de la vida humana cotidiana), podríamos decir que el éxito en cualquier cosa depende exactamente de eso, de la adaptación. Yo creo (y sé por experiencia propia) que la adaptación a lo imprevisible, es la única constante a la que tal vez siempre deberíamos prestar atención y para la que debemos tener la mejor disposición.
El manejo de la frustración
Ahora, la adaptación a lo imprevisible suele ser difícil, porque nos genera incertidumbre, pero creo que la mejor forma de enfrentarla es (como ya dije) tener la mejor disposición en la vida, ya que nos permitirá prepararnos y enfocarnos en ser más aptos para resolver los problemas que enfrentamos y a la vez nos permitirá manejar mejor la frustración cuando las cosas no salen exactamente como las habíamos planeado.
Vencer la frustración es importante, ya que es una de las constantes de la vida. Y sobre todo, creo que debemos ser generosos y bondadosos con nosotros mismos y no fustigarnos cuando nos equivocamos al tratar de entender las situaciones que enfrentamos en el día a día. Porque todos tenemos puntos de acierto y falla en nuestras decisiones, y es parte natural del proceso, pero muchas personas toman eso como una excusa para solo vivir lamentándose y autocompadeciéndose, como si con eso se lograra algo...
Muchos dicen "si no hubiese hecho tal cosa, hoy tendría o sería tal otra", o dicen "yo hoy debería ser o tener tal cosa y no la tengo"... Esta línea de razonamientos solo es útil si se toma a modo de reflexión para saber qué se puede cambiar o mejorar en la vida, pero no si se toma como un simple "punto muerto" para quejarnos sin cesar y sin hacer nada...
Porque asumir las propias equivocaciones, aprender de ellas y seguir adelante es una de las partes más importantes del proceso de adaptación y éxito en la vida. Y no se me malentienda, las equivocaciones que cometemos, no debemos olvidarlas, sino que debemos recordarlas siempre, pero solo desde un estricto punto de vista fenomenológico. Más allá de eso, debemos olvidarlas a nivel de lo que nos hacen (o hicieron) sentir, porque allí precisamente es donde yace la trampa mental que congela y lleva al fracaso personal y vital.
La actitud de desafio a nosotros mismos es también una de las cosas más importantes que debemos tomar en cuenta, porque en el proceso de auto-retarnos, se nos hará más fácil la adaptación de la que hemos estado hablando en todo este post de hoy. Ya que salir de nuestra zona de confort siempre será parte vital del proceso de adaptación que debemos lograr en cualquier situación.
¿Qué opinas sobre el tema tratado? Por favor comenta.