Esta tarde cuando caminaba con mi madre y mi hija por la calle de mi casa, me encontré con éste cactus que en una de sus hojas tenía esta hermosa flor.
Fotografía realizada por mi con mi teléfono móvil Blackberry
Esto me hizo pensar en que aún en lo mas espinoso, árido y duro siempre podemos encontrar la sublime belleza de una delicada flor.
Ahora que si pensamos en trasladar eso a nuestras vidas me siento capaz de ser optimista y sentir que siempre hay motivos hermosos por los que luchar aun cuando el camino sea duro y lleno de espinas y obstáculos.
Mi reflexión de hoy quisiera hacerla llegar a todos mis compatriotas venezolanos quienes estamos viviendo tiempos tan duros. Queridos hermanos hay esperanza. Sí vamos a salir de ésto, hay luz al final de túnel y florecerá éste cactus que hoy tenemos como país.
Les regalo mi flor de cactus como símbolo de esperanza.