
Noviembre:
Un mes antes de la época decembrina
todos en casa visten de negro;
evocaciones de la memoria
traen consigo el pesar de la pérdida.
Intento recordarte sonriente,
mas no puedo y temo olvidar
las lineas que dibujaban tu rostro,
el tono cual adquiría tu risa.
A doce días de este mes naciste,
cuarenta y dos años atrás; desconociendo
que treinta y seis temporadas más tarde,
el veintiséis del mismo, fallecerías.
Tanto ha pasado durante este tiempo,
que si nos vieras te sorprenderías,
incluso...
tienes un nieto que lleva tu nombre.
Tras tu partida tocó crecer,
tomarse la vida en serio y madurar,
valorando cada minuto vivido
porque la muerte actúa en segundos.
Tu carácter yace impregnado
en cada uno de tus hijos;
tus enseñanzas, manías y costumbres,
jamás serán olvidadas en casa.
Noviembre ha caído de nuevo,
junto a él, los más vívidos recuerdos,
y lagrimas...
por mejillas de quienes te extrañan,
dando paso, irremediablemente
a sollozos inconsolables, ahogados,
en el hogar cual construiste
para después marchar.
He superado tu partida,
pero no tu ausencia, padre.
La imagen utilizaada pertenece a Josh Nuttall, fotógrafo de Unsplash.com.
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