El temor de muchos creadores de contenido:
Imagina que ya llevas más de un año en Steemit publicando contenido original, te va relativamente bien y has visto en la plataforma una manera efectiva de dar a conocer tu arte o material informativo (aunque haré mayor alusión al arte). No eres adinerado, pero te sientes a gusto con el hecho de tener seguidores que esperan con ansias cada una de tus publicaciones. Detrás de la pantalla, te sitúas esforzándote cada vez más por cumplir con las expectativas que has sembrado en ellos. No hay día en que no te dejes la piel creando y dando forma a lo que te ha posicionado en la red. Gracias a esto, te sientes pleno.
Ahora imagina que tras tanto esfuerzo has conseguido impulsarte en tu carrera artística. Un escalón se muestra ante ti mientras te sientes un poco indeciso de dar el siguiente paso, pero la inseguridad es disipada al voltear y ver tus obras. Te arriesgas, comienzas el viaje tan anhelado y de repente… Un inconveniente ha surgido impidiéndote alcanzar la meta, justo cuando decides mostrar tu trabajo ante profesionales que tienen como labor darte a conocer a un público mucho más amplio y consumidor de la rama del arte en cual te especializas.
¿Qué ha sucedido? Quizás en tu imaginación hayas muerto; pero esta vez no ha sido así. Permite que aclare lo que me pasó a mí.
Resulta que también comencé a divagar y una historia tuvo lugar en mi cabeza. En ella, sorprendentemente me iba bien. No podía creer lo que ocurría. Al parecer escribir tantos poemas no solo fue provechoso para mi alma, sino que una editorial se había fijado en mi trabajo.
Una amiga de una amiga muy cercana a mí, tiene una tía que trabaja en dicha editorial, y gracias a mi amiga (valga la redundancia), la chica le ha mostrado mis obras y se ha puesto en contacto conmigo porque según su tía es innovador lo que he escrito. Quiere leer más de lo que he creado para llegar a un posible acuerdo, en donde, probablemente, sea publicado un poemario de mi autoría.
Al enterarme de la noticia, la alegría me invadió y corrí a hacer un compilado con los que consideraba mis mejores poemas hasta la fecha. Luego de una noche en la que no dormí nada, el día para cual concertamos la cita, había llegado. Me vestí lo más decente que pude y salí hacia el lugar dudando de los demás poemas, debido a que siempre he sido así, sabotearme se me da muy bien.
Tras dos horas en las que una señora con cara de amargada criticaba abiertamente cada uno de mis escritos, la reunión finalizó. Volví a casa con más dudas de las que me habían acompañado esa mañana, puesto que debía esperar una llamada para saber si lo había logrado o no. En efecto, dos días después mi teléfono sonó; una semana después caí en la bebida… Ya nada era igual que antes y mis ganas de seguir publicando en Steemit o cualquier otro lugar, se habían esfumado dejando el sabor amargo de la derrota por confiado e ignorante.
¿Qué sucedió? Tras contestar la llamada se me hizo saber que era un farsante, fui acusado de haber cometido plagio. Según la voz de la vieja de la editorial: veintidós de los treinta poemas que llevé ese día para que leyese, fueron encontrados en un poemario de un tal Juanito Pérez, una de las voces nuevas en Latinoamérica de la literatura contemporánea.
Enfurecí al recibir tal ofensa, mas no pude hacer nada porque ninguno de mis poemas estaban registrados bajo la ley de propiedad intelectual. Luego de eso nadie creyó en mí aunque presentara mis trabajos en otras editoriales, puesto que mi nombre se encontraba en la lista negra donde habitualmente iban a parar los plagiadores descubiertos a lo largo de la época. Un triste final para mi carrera artística, de eso no hay duda. Era inocente, pero jamás pude comprobarlo.
Es mejor prevenir que lamentar:
Si eres un artista activo en Steemit, el horror te habrá invadido (o puede que no) al pensar que eso puede llegar a pasarte. En efecto, es un escenario posible, que de ocurrir, molestaría mucho a quien fuese plagiado, no es para menos. Sin embargo, existen maneras de combatir el plagio y anticiparse a él.
He de aclarar que en Steemit este acto es condenado de inmediato y está mal visto, pero ¿quién asegura que fuera de la plataforma no hay alguien en este momento lucrándose con la infinidad de buen contenido publicado a cada minuto? Sí, nadie puede asegurarlo.
Para ello existe la Ley de Propiedad Intelectual, en la cual no haré énfasis evitando extenderme más de lo necesario (puedes hacer clic en el hipervínculo si desconoces de que hablo). Empero, no basta con que esta ley ampare a los creadores de contenido, lo ideal es registrar tus obras si realmente vas en serio con lo que haces y no deseas que en un futuro sea otro quien coseche los frutos de aquello que has sembrado.
En cada país existe algo llamado Registro de Propiedad Intelectual, el cual tiene por objeto:
La protección de los derechos de propiedad intelectual de los autores y demás titulares sobre sus obras, actuaciones o producciones. Fuente.
En el caso de Venezuela, el Servicio Autónomo de la Propiedad Intelectual (SAPI) es quien se encarga de cumplir con esta labor en materia de Derechos de Autor, Marcas y Patentes.
Por ejemplo, si eres escritor y deseas publicar una novela en la que llevas tiempo trabajando, es recomendable registrar de antemano tu obra, incluso antes de enviarla a una editorial. En el caso de ser venezolano, puedes conocer todos los pasos para llevar a cabo tal acción dando clic aquí. De lo contrario te invito a indagar en la red para conocer cómo proceder en tu país. Si en dado caso esta ley no está vigente en donde resides, existen otros métodos igual de efectivos en línea.
Safe Creative, una posible solución:
Safe Creative es la primera plataforma de registro, información y gestión de Propiedad Intelectual para la realidad digital basado en los estándares del Convenio de Berna (ONU).
Al registrar una obra, Safe Creative proporciona Información, Seguridad y Autogestión de los derechos de propiedad intelectual. Fuente.
Cabe destacar que puedes registrarte sin costo alguno en la página. Al ingresar cuentas con un plan gratuito el cual otorga 5Gb de almacenamiento en sus servidores junto a la opción de 10 registros por mes bajo licencias de Creative Commons (sistema de licenciamiento abierto para obras de propiedad intelectual).
Si decides pagar por los servicios que ofrece Safe Creative, puedes optar por Reservar Todos los Derechos, brindando una mayor protección a tu contenido. Acción recomendable para quienes tengan entre manos un trabajo que consideren realmente valioso.
Resulta bastante útil haber registrado nuestras obras si en un futuro nos vemos implicados en un caso delicado, puesto que podríamos presentar dichos registros frente a un juez para dar validez a nuestra palabra y así ser reconocidos como los únicos autores de la obra que nos ha sido robada. Sin embargo, es menester saber la diferencia entre Safe Creative y Creative Commons para ser conscientes de lo que estamos haciendo si consideramos utilizar este servicio.
Por último, pero no menos importante:
Primeramente quiero agradecer a por comentarme sobre Safe Creative en una de tantas conversaciones que hemos tenido. Recuerdo que ese día desperté con una idea en la cabeza que más tarde compartí con ella colocando de ejemplo una situación similar a la del inicio de esta publicación. Ella, aparte de lo mecionado, hizo hincapié en un hecho relevante, trayendo a colación la siguiente pregunta:
¿Ahora que se puede editar cualquier publicación después del HF20, quién no es capaz de ir a un post antiguo y colocar el poema de otra persona y decir que lo escribió primero?
No cabe duda, haber conversado sobre este tema con ella me condujo a indagar más al respecto y a querer compartir esta información con la comunidad.
Comprendo que actualmente este artículo podría interpretarse como pernicioso para la plataforma debido a lo que ocurre con el precio de la moneda, las últimas noticias sobre Steemit,Inc y la cantidad de usuarios que han dejado de publicar por querer probar suerte en otra parte.
Sin embargo, no es mi intención hacer dudar a nadie sobre Steemit, lo digo para que no se mal interprete lo que he venido planteando. Todo lo contrario, considero esta información de vital importancia para quienes se dan a conocer por este medio, ya que, a pesar de que la mayoría no somos profesionales, no está demás prevenir y confiar que lo que hacemos hoy, podría ser las bases de nuestro éxito mañana.
Te invito a indagar más sobre Safe Creative, el Registro de la propiedad Intelectual y cómo proceder, en los enlaces que dejaré al final. De igual forma, recomiendo hacer clic en cada hipervínculo para que complementes la breve información compartida en este artículo, puesto que me he quedado corto al abordar el tema. Y, por sobre todas las cosas, no creas en mí; escudriña e infórmate. También, si pudieses complementar esta información con algún comentario, sería genial.
Honestamente, sigo enamorado de Steemit a pesar de que el Steem baje y muchos hayan abandonado el barco por no saber apreciar lo que aquí ocurre. La plataforma está repleta de artistas que hacen un trabajo maravilloso, digno de admirar y apoyar. Confio en lo que hacen y que llegaran lejos; hay mucho, pero mucho talento creciendo a diario e impresionando cada vez más con su progreso. Es por ellos y por los escritores que he llegado a conocer y respetar en este ecosistema financiero, que he decidido hablar sobre el tema.
El escenario es posible, el mundo está conformado por una diversidad de personas inconmensurable, entre ellas, existen quienes no tienen pudor ni vergüenza y ya se encuentran haciendo dinero a costilla de otros, siempre ha sido así. No dejes de publicar, sigue creciendo, toma consciencia y… ¡Protégete del plagio!
Enlaces de interés para complementar la información proporcionada:
Ley sobre derechos de Autor (Venezuela).
Diez cosas que deberías saber sobre el plagio.
Aprende sobre el plagio y cómo evitarlo.
¿Es fiable registrar tu libro en Safe Creative?
Glosario de términos de Propiedad Intelectual.
Preguntas Frecuentes sobre Safe Creative.
Creative Commons: Guia de usuarios