O por ejemplo
fuente
La tristeza suele ser un factor determinante para el desarrollo y el desenvolvimiento personal de cada individuo, ya que este sentimiento puede afectar consideradamente nuestras formas de pensar, las perspectivas de las cosas, la motivación, la autoestima, entre otros factores personales que son los responsables de ese malestar que nos atormenta y que nos hace sentir sumergido en la melancolía.
Si bien es cierto, este sentimiento puede estar enfocado sobre diversas situaciones o circunstancias que podemos estar pasando en un momento determinado de nuestras vidas, pero debemos de mantener claro que somos nosotros los que nos encargamos de asignarle un significado a esa circunstancia o situación basado en todo lo que hemos vivido, hecho o sentido. Nuestra sociedad nos ha condicionado en enfocarnos rotundamente en aquellos resultados que aunque no salieron como quisimos o como la sociedad pensaba que podrían ser, empieza a colocar la gran etiqueta de fracaso, de perdida, de negatividad, cuando podemos enfocar dichos resultados de otra manera para ir mejorando como personas y así superarnos constantemente.
Los sentimientos negativos realmente no son el resultado de las cosas que no suceden, sino de la forma en que pensamos sobre las cosas que nos suceden. Cuando aprendemos a diferenciar estas perspectivas, logramos reducir nuestros sentimientos de tristeza consideradamente y si crees que esto no es posible te daré un buen ejemplo.
Una persona puede sentirse triste porque perdió a un ser querido, mientras que otra agradece y celebra su vida en lugar de enfocarse en lo que él mismo está perdiendo.
O por ejemplo
Una persona puede sentirse triste porque terminó una relación... mientras que otra persona se siente libre por estas cosas.
Los sentimientos negativos son en gran parte un aspecto egoísta de nosotros mismos y de nuestros egos, ya que tienen que ver con lo que NOSOTROS estamos perdiendo, no con nadie más. Pero cuando nos damos cuenta de que podemos cambiar lo que sentimos, cambiando lo que pensamos, nuestra vida y circunstancias también cambian.
Tenemos que estar pendiente con lo que alimentamos nuestro cerebro, ya que este es un punto crítico y determinante donde muchas personas cometemos el error de que cuando estamos tristes o melancólicos empezamos a reforzar ese sentimiento a través de acciones como: recuerdos, fotos, películas, vídeos o músicas que nos sumergen mucho más en este sentimiento y que además nos coloca en un círculo vicioso sin fin.
Es curioso, pero en nuestras vidas no conseguimos felicidad por el éxito que tenemos, sino al revés. Conseguimos éxito en base a nuestro nivel de emoción y entusiasmo. No tiene mucha ciencia... si eres triste, no consigues éxito, pero si eres feliz, tus probabilidades y oportunidades incrementan exponencialmente. Esta es la importancia de no vivir sumergido en la tristeza.
fuente