Buenas noches stemians.
Aunque suene algo ofensivo para muchas personas, soy partidario de que las situaciones tienen que observarse desde todas las perspectivas posibles. Los tatuajes se han convertido en un estilo de vida para muchas personas en la actualidad, y cada día son más jóvenes (y no tan jóvenes) los que se ven inconscientemente inducidos a realizarse alguno por factores sociales.
YO TAMBIÉN UTILIZO TATUAJES
Sin embargo... Acepto que en su momento al menos mi primer tatuaje, me lo realicé tras estar transitando un inicio a la adultez poco provechoso, en dónde no me encontraba ni el sitio, ni con las personas adecuadas. Aunque tiempo después, bajo una retrospectiva, comprendí que todo aquello debía ocurrir.
Jung, sin duda alguna una persona para admirar
Tras analizar y aceptar todas aquellas situaciones empecé a hacer un pequeño estudio en base a encuestas orales y aproximadamente el 68% de las personas de las personas entrevistadas aceptaron haberse hecho su primer tatuaje como un sinónimo de rebeldía o para encajar en un determinado grupo social.
Los individuos que participaron (sin ellos saberlos directamente, sino obviamente no me dicen nada) tenían una edad comprendida entre 14-30 años. Los sesgos tomados durante la investigación se volvieron cada vez más interesantes mientras los involucrados tenían un mayor margen de edad. Eran de distintas procedencias y estatus socioeconómicos, algunos de ellos nacieron en austeridad poseyendo pocos bienes, pero esta situación se abolió tras superarse en los estudios o tras emprender en algún comercio. Otros eran de familias pudientes, así que en el transcurso de vida que habían transitado no tuvieron la necesidad de trabajar en sitios ajenos a su jurisdicción familiar, es decir que siempre tuvieron privilegios. Otros simplemente prefirieron quedarse en su poco confortable situación económica, en la cual nacieron. Tan solo un minúsculo número de participantes tuvieron una buena época de bonancia, pero la perdieron y esto ocasiono consecuencias negativas a mediano plazo.
Cada una de estas personas (40 aproximadamente) aceptó que al menos su primer tatuaje era una consecuencia de un conglomerado de circunstancias negativas, pero lo interesante es que esto se presentaba solamente cuando el individuo tenía entre 14-20 años. Los sujetos que tenían de entre 21-25 confesaron que lo hicieron bajo presiones o impulsos sociales pero con un motivo importante para ellos, el nombre, el rostro o una fecha conmemorativa de alguien que levantase fuertes sentimientos en aquel que se sometía a esta terapia de arte andante, no obstante algo doloroso. El mas impactante comprendía entre las personas de 26-30 años de edad. Los mismos develaron que siempre quisieron uno, solo que sus padres o parejas de antaño evitaban que tomaran la decisión final. Comentaron en algún momento de la conversación que fueron criados de una forma bastante represiva y que las consecuencias de una mala acción eran tan aterradoras o dolorosas que preferían no enfadar a sus progenitores o parejas. Aunque al llegar alguien que los quisiera y los aceptara tal cual son, tomaron la iniciativa de hacerlo, de tintarse. Hasta que dejaron de reprimirse.
¿Dónde me ubico yo?
Les seré sincero. Entre el primero, el tercero y el segundo grupo. Mi primer tatuaje fue un muy representativo "mirenme", influenciado por modas y por querer cumplir con un estereotipo en específico, aunque el mismo representa a alguien muy importante en mi vida. Mi madre se sorprendió un poco al verlo, sin embargo con el pasar del tiempo acepto la belleza del mismo, aunque no lo aceptó al principio esas sonrisas son fáciles de reconocer. Ya el segundo y el tercer tatuaje fueron pensados y planificados y obviamente, bastante representativos para mi.
Existe una chica que tras una entrevista terminó de darle vida a mi investigación. Cabe destacar que es realmente preciosa y que su faceta de modelo arternativa la hace aún más interesante para personas que siempre andamos en busca de encontrar la verdadera belleza, que solamente se puede expresar cuando realmente somos nosotros.
Pues para los que no sepan quién es, se llama Riae E. Mac Carthy y se convirtió en parte del elenco de modelos de SuicideGirls.com. La cual se encarga de mostrarle al mundo modelos alternativas, con looks rokero o punketo.
En esta entrevista, ella expresa que tuvo ex novios que no la valoraban como se debía y esto acabó con su autoestima. Con el pasar del tiempo se fue adaptando a este nuevo mundo de posibilidades que se mostraba al frente de ella y decidió sacarle todo el provecho posible hasta poder llegar a decir que "se sentía una con la habitación, donde enamorarse de su intimidad la hacía sentirse bella". Lo mencionado anteriormente no ocurría en anterioridad, precisamente por la poca estima que se tenía a si misma. Al día de hoy sigue haciéndose tatuajes, sin embargo ha bajado muchísimo la cantidad de piercings que tenía y esto ha provocado que a mi parecer, se vea aún mas bella, más natural.
Si quieres saber más sobre su trabajo artístico aquí te anexo su perfil en instagram.
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Fuentes Bibliográficas