Cuando venimos al mundo, comenzamos el viaje conociendo a nuestros padres, pensando que siempre nos van a acompañar en el trayecto. Pero en alguna estación ellos se van bajar y tendremos que continuar solos.
Habrá personas que subirán a éste tren y serán muy especiales e importantes para nosotros; nuestros hermanos, nuestros amigos, nuestros hijos y nuestra pareja de vida.
Algunos de los que se suban al tren, solo van a dar un corto paseo, bajándose en cualquier estación y pasarán tan desapercibidos que ni siquiera nos daremos cuenta que desocuparon sus asientos y nosotros seguiremos adelante, sin mirar atrás.
Otros podrán hacer parte de nuestro viaje, una experiencia dolorosa y llena de tristeza y al bajar, sólo traerá alivio a nuestra alma; otros, nos podrán marcar tanto que al dejar el asiento vacío van a dejar nuestro corazón igualmente hueco. Porque así es este recorrido.
Otras veces, nos traerá risas, alegrías y momentos de intensa felicidad. Y también nos vamos a encontrar a esas personas que parecen ángeles dispuestos a tenderle la mano a quien más lo necesite.
Durante nuestro viaje, encontraremos retos, anhelos, sueños, alegrías, tristezas, encuentros y despedidas...
Yo lo que quiero, es tratar de hacer el recorrido con la mejor disposición posible, a pesar muchas veces, de los tragos amargos que tenga que vivir; ayudando a quien lo necesite sin esperar nada a cambio. La espera, muchas veces, decepciona.
Que nos llene de felicidad, pensar que pudimos hacer algo por ellos, para que crecieran como seres humanos y permanecieran en el tren junto a nosotros, hasta la última estación.
Hagamos que nuestro viaje en éste tren haya valido la pena. Vivamos de manera que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje un bonito recuerdo a los que continúan su viaje.
"Dejemos una bonita huella en el corazón de quienes se toparon con nosotros, durante su recorrido por la vida..."
Les deseo un feliz viaje!
Imágenes:
Portada
Niño en la ventana
Tren despedida