Sé que es un tema bastante cliché, pero este escrito es un medio que usaré para liberar el estrés que retenido con mucho esfuerzo tenemos dentro, con la esperanza de que se alivie por lo menos un poco para respirar de este estancamiento, de esta parálisis aparentemente eterna.
Es bastante triste observar que aquel que desea hacer realidad esos anhelos que le da sentido a su vida, no pueda porque es imposible. Que aquel estudiante que con mucho esfuerzo intenta avanzar por una vida estable y un trabajo digno, tenga un futuro incierto e impredecible, gris como una gran nube que inunda el cielo por lo que aparentemente se avecina, la tormenta.
Que no se pueda tener comodidades porque es capitalismo y todo debe ser igualitario. ¿Cómo puede ser igualitario para esos que luchan por una vida mejor con aquellos que solo quieren que las cosas le lleguen sin hacer nada por obtenerlo?
Donde la gente solo se conforma por una bolsa de comida que les proporcionen y un dinero que ni con esfuerzo se ganan y ni siquiera alcanza para un mercado. Donde la ley prácticamente no existe, y si por fin da su presencia, repercute en aquellos que no lo merecen, verdugos de inocentes, aclamadores de justicia.
Un mundo que parece el infierno… Donde a pesar de no estar pasando lo peor por fortuna, si siento la gran tristeza que inunda mi tierra, y si siento terror por el día siguiente…