Te imaginas volver muchos años en el tiempo, volver a afrontar un estilo de vida donde las necesidades básicas son la razón del esfuerzo diario?
Algo muy parecido a lo que viven actualmente algunas tribus indígenas en diferentes lugares de la tierra es eso a lo que llamaríamos un mundo sin tecnología.
Levantarse cada día a cazar la comida que se va a consumir, prepararla, compartir con su familia, dormir y volver a iniciar el día, es algo demasiado básico, duro, impensable para nosotros pero puede que hasta nos equivoquemos.
Imagina ahora no preocuparte por los recibos de casa, el alquiler, los préstamos bancarios, el colegio de los niños, el trabajo, el salario, los negocios, las llamadas, los mensajes, las redes sociales…
Quizás las comunidades indígenas no tengan, ni de lejos, las comodidades que nosotros tenemos, pero nosotros jamás alcanzaremos la tranquilidad y la plenitud de la que ellos disfrutan.