Después de almuerzo me dirijo al último ensayo de esta semana. Las presentaciones de domingo, son las últimas en el rango de los cuatro días hábiles de trabajo. Me encanta esta aventura que estoy viviendo, el vivir y crecer haciendo lo que me gusta : música.
Sé que muchos no les parece un trabajo de verdad, ¿Cuántas veces no hemos escuchado que ser artista es solo un hobby y no una profesión digna de respeto y admiración? Yo miles de veces, la gente por lo general lo asocia con una forma de diversión y no como una manera de ganar sustento económico, y piensan que no lleva esfuerzo ninguno. Para los que piensan así estoy aquí para desmentirles, para mostrarles que realmente aunque hagas lo que te gusta tienes que esforzarte igual que todos los trabajos. Levantarse temprano, ensayar, ensayar, ensayar, aprenderse letras nuevas, melodías distintas, enfrentarse a tocar instrumentos que no solías tocar, aprender pasos de baile, coordinar el show, volver a ensayar, presentarte en un sitio y luego tener que ir corriendo a presentarte en otro. Y después de todo eso terminas casi a las 12 de la noche, para tenerte que volver a levantar temprano. En mi caso no trabajo todos los días, sino que solamente trabajo viernes, sábados, domingos, y a veces algunos lunes o fechas conmemorativas. Es difícil realmente incluso tengo que trabajar Nochebuena Navidad y fin de año.