El dibujo a mano alzada, croquis o boceto; en el Diseño Gráfico es un recurso de gran importancia como parte del desarrollo metodológico básico para la realización de un diseño o ilustración.
En la actualidad el tema del dibujo es símbolo representativo de debate entre profesionales que se encuentran a favor o no de las técnicas gráficas tradicionales, poniendo al frente el uso de la tecnología que al parecer ha vuelto dependiente al profesional y estudiante de Diseño, envolviéndolos en la utilización, improvisación y adaptación del camino fácil para diseñar. El dibujo es la habilidad básica para el desarrollo de cualquier otra actividad plástica. Normalmente se considera un talento innato, difícil de adquirir, lo cual no es del todo cierto. Se puede aprender a dibujar de un modo realista. El dibujo requiere la aprehensión de unas habilidades básicas, que una vez dominadas, se integran en un todo.
Las técnicas del dibujo son diversas y han variado con el tiempo; las técnicas gráficas son los procedimientos que emplea el artista para la realización de sus dibujos. Entre los instrumentos de trazado utilizados a lo largo de la historia, podemos destacar los que con mayor frecuencia el artista emplea en la actualidad: los lápices de grafito o de colores, carboncillo y lápiz compuesto, sanguina pasteles, tintas y técnicas mixtas.
EL diseño gráfico como herramienta para la elaboración de material gráfico, en este caso, un manual ilustrativo, juega un papel importante; ya que se especializa en la maquetación y composición de distintas publicaciones tales como libros, revistas o periódicos. Incluye la realización gráfica interior y exterior de los textos, siempre teniendo en cuenta un eje estético ligado al concepto que define a cada publicación y teniendo en cuenta las condiciones de impresión y de recepción. Busca lograr una unidad armónica entre el texto, la imagen y diagramación, que permite expresar el mensaje del contenido, que tenga valor estético y que impulse comercialmente a la publicación.