Hola Chicos.
El éxodo venezolano no es secreto para nadie y cada día aumenta el número de personas que quiere salir de su país, no todos porque lo desean y es su prioridad, muchos lo hacen de forma obligada por la situación que se esta viviendo en nuestra tierra.
Hace como 4 años yo apostaba a que las cosas mejorarían en cualquier momento pero lamentablemente las esperanza disminuyen cada mañana al levantarme, cada día se hace difícil sobrevivir en el país, con un salario base de 2 $, para poder arropar un gasto mínimo de 50 $ mensuales para poder respirar.
No me quiero ni imaginar como hace una familia que solo tiene un ingreso y que sea sueldo mínimo, la verdad ruego a Dios que esta pesadilla acabe pronto.
Me ha tocado despedir a varias amistades que han tenido que irse buscando una vida digna y para que también sus ingresos les permite ayudar a los familiares que quedaron en el país, por las redes sociales he visto un numero de quejas de muchas personas que decidieron también partir, pero aquellas amistades con quienes compartieron y apoyaron en algún momento dado en su país, se les esconde, no contestan sus teléfonos o sencillamente les terminan de poner la distancia como se debe.
Todos tendrán una razón de el porque de su comportamiento pero creo que al colocar limites en la confianza es suficiente y no se tendría que llegar a darle la espalda al prójimo en momentos de crisis.
Se que hay personas abusadoras, pero como los hay con ese comportamiento errado, también hay personas consideradas y que respetan los limites que les impongan.
Muchos países se han quejado de la cantidad de venezolanos que hay en su tierra, créanme la gran mayoría desearía estar en Venezuela con su familia pero la necesidad obliga a estar en un lugar buscando la mejora para poder sacar a flote a sus familiares, mientras la negrura salga de Venezuela.
A lo que quiero llegar con esta reflexión, es que si esta dentro de nuestras posibilidades ayudar a algún venezolano o un paisano, háganlo, no les den la espalda al necesitado, nadie quiere estar en la mala situación en la que se encuentra, como también les recuerdo que nadie esta exento de pasar por esa misma circunstancia de vida.
Finalizo con una frase que decía un personaje muy conocido en mi país y que lo decía al terminar su programa, se trata de Miguel Ángel Landa del programa humorístico Bienvenidos, " Hagan bien sin mirar a quien"