Era el día del ataque, 20 de marzo del año 2013, ya lo tenía todo preparado, el servidor LAMP sobre el que había construido un clon de login de face, un dominio de redirección hacía mi IP… Sólo me faltaba lo más fácil, enviar el correo anónimo haciéndome pasar por el bot “no responder” de la citada red social.
Fuente :https://noticias.uai.cl/profesor-ricardo-seguel-ataque-informatico-al-banco-chile-necesario-aumentar-los-controles-desde-interior-las-organizaciones/
Probé varias aplicaciones y servicios, pero ninguno me convencía, al realizar los tests comprobé que el mensaje acababa en la carpeta no deseados, o simplemente no permitía realizar la suplantación de identidad.
Buscando con los criterios mail anónimo, encontré algo llamado tormail…. ¡Ese fue el comienzo!
¿Era tormail la herramienta que estaba buscando? Pronto descubrí que no, pero al hacerlo me había montado en un barco del que ya no me podía bajar. Mi ex estaba en tierra firme y allí se quedó, se fue alejando poco a poco de mi memoria y de mis obsesiones, mientras me adentraba en aguas intercontinentales.
Fuente: https://www.rahhal.com/blog/piratas-parche-ojo/
De pronto me vi navegando entre islas secretas, muchas ellas plagadas de piratas informáticos, y dónde también había grandes tesoros escondidos ¿bitcoin?, ¿cómo no había conocido tor hasta entonces? Quizás por estar perdiendo el tiempo intentando comprender a una loca.
La palabra bitcoin retumbaba entre las cavidades de mi mente y aún escucho el eco cuando escribo estas lineas.
Tan sólo unos meses atrás habría podido perforarlos desde mi ordenador, pero aún no era demasiado tarde aunque tenía mucho que aprender. Cogí todo el dinero que había en mi cartera, 10 euros (12.84$), me abrí una cuenta en el banco y los transferí a bitstamp, al día siguiente compré 0.18918518 Ƀ. Estaba dentro, desde el primer momento comprendí la influencia que tendrían en nuestra sociedad unos conceptos tan innovadores, pero aún no era algo conocido por la gran masa de gente que antes o después acabaría utilizándolos en detrimento del dinero legal, tal como antes habíamos dejado de lado otras herramientas en favor de una nueva solución tecnológica.
Fuente: https://bitcoinchaser.com/cryptocurrency-in-pop-culture