No lo puedo negar me gusta el frío, me cae mejor que los calores, aunque ponerse la ropa y este helada no es nada agradable, pero uno se acostumbra. Mi hija calienta en el microondas una pieza rellena de semillas y me la coloca en los pies en la noche, es muy agradable.
Hoy salí a caminar sola, aunque con un poco de susto tonto, logré llegar al ayuntamiento (Casa del reloj) el miércoles tengo la cita para volverme a empadronar, hace falta para que me atiendan en caso de salud y para renovar el pasaporte que la cita es el viernes.
Una semana de adaptación y buscando hacer una rutina.
Mi acompañante wooki, cuando me fuí tenía 8 meses y mucha energía, adora a mi hija la sigue por todos lados, al que le hace más caso es Adrián su esposo es el que le pone orden.
Las semillas que me compró mi hija de pipas o girasol son enormes. Mi hija me preguntó las quieres tostadas con sal o sin sal. Y yo maravillada de tantas alternativas. Yo las como para evitar los calambres en las piernas, un piloto cada tarde, contienen lo mismo que el cambur.
Mientras tanto en Venezuela continúan las fallas eléctricas, tengo el corazón dividido y con la firme esperanza de que todo mejore.