El cielo se abre
y la luna soñando despierta
extiende su mirada
para ver qué pasa.
Ya cesa la lluvia.
Ya suenan los cascabeles.
La tierra no tiembla por siempre
y la música suena bien alto.
Ha cambiado su dirección la noria
que gira y gira sin descanso.
Tormenta que cesa,
aire que llega.
Miramos desnudos,
indefensos e ingenuos
los vientos que vienen con el nuevo día.