Oasis en la falda del Kanchenjunga
Ya era la séptima noche de temporal para Maverick. Estaba perdido en algún punto entre los cinco picos nevados del monte Kanchenjunga, al borde de Himalaya. El experimentado alpinista se encontraba al límite de sus reservas. Se mantenía apenas sin comida en aquella intensa nevada y, tomando todas las precauciones aprendidas durante sus años de experiencia, se las había apañado para descender cuidadosamente la montaña. Todo un experto a la hora de encontrar refugios naturales, había creído ver una pequeña gruta que se abría hueco en la ladera, ahí podría descansar un poco.
Cuando despertó todo era extrañamente mejor. La violencia con la que caía la nieve se había tornado en un cielo impoluto. «Por fin…», con una reconfortante sensación de alivio se permitió respirar tranquilo por un momento. Esbozó la sonrisa que días antes no hubiera podido ni imaginar y se puso en marcha. Tras varias horas descendiendo sin grandes dificultades encontró una pequeña laguna. Ya debía ser medio día, el sol apretaba sorprendentemente. No recordaba la laguna en los mapas. Pensó que antes de buscarla para situarse se daría un buen baño e intentaría pescar algo. Tenía una buena ración de hambre y también bastante sed, así que se sumergió en busca de su comida.
Nada más abrir los ojos, bajo el agua, la imagen de una joven esbelta y atractiva lo paralizó, ¿de dónde había salido? Era de una belleza que desconocía, la perfección de sus curvas se acercaban a él en una atracción inevitable.
Comenzaba a faltarle el aire, volvió en sí. Intentó subir a la superficie pero justo antes de alcanzar el exterior una gruesa pared de hielo lo mantuvo atrapado. Podía ver el invierno arreciar a través del agua congelada. Buscó a su alrededor, desesperado. La chica, al igual que el sol, había desaparecido.
Este es un microrrelato que escribí y compartí hace alrededor ya de un año; encuentra aquí la publicación original. He pensado que voy a revisar y ordenar mis textos, mis relatos y mis poemas; corrigiendo aquí y allá, tratando de mejorarlos. Además, un poco de organización no vendrá mal a la hora de tratar de darles uso. Así que los que vaya teniendo listos y/o me gusten, los traeré de nuevo por aquí para conocer sus opiniones.
¡Saludos y gracias por pasar a leer!