Solo Venezuela y Brasil han mostrado su interés como estados en el blockchain. Resulta curioso, que la gran mayoria conozcan su potencial, pero solo lo reconozcan en petit comité. Resulta innegable que alguien se está haciendo el sueco, porque debe de haber algo en esta tecnologia que levante las sospechas de dichos politicos. La transparencia.
Dado el nivel de corrupción de muchos gobiernos occidentales, este tema parece ser clave. ¿Que no se pueden falsear las cuentas? Ya tenemos enemigos hechos.
Otros países han hablado del tema, como por ejemplo Islandia, y su renta mínima universal en criptomonedas, pero pronto abandonaron el proyecto.
Entiendo también que no todo el mundo entiende dentro de los gobiernos como funciona realmente y se dejan aconsejar por banqueros.