Estimados habitantes de steemit. Hoy les traigo el tema sobre el acoso escolar con la intención de dar respuesta, en esta I Parte, a las siguientes interrogantes: ¿qué es el acoso escolar o bullying?, ¿acoso escolar que bullying, es lo mismo?, ¿cuáles son sus causas?, ¿cuáles son sus tipos y modalidades?, ¿cuáles son las manifestaciones conductuales que presentan los acosadores?, ¿cuáles son las manifestaciones conductuales que presentan los cómplices?, ¿cuáles son las manifestaciones conductuales que presentan las víctimas?, ¿qué consecuencias se presentan con la aparición de ésta práctica?
Finalmente abordaré en una II Parte la interrogante ¿Qué podemos hacer?: Prevención e Intervención del Acoso Escolar. El Método “Kiusaamista Vastaan”, (KIVA) de origen finlandés.
Este post recoge posiciones teóricas y conceptuales que permiten abordar el tema en forma general y cómo este fenómeno ¿de reciente aparición? afecta la calidad de vida, no sólo de las personas que lo sufren, sino de sus familias, círculo de amigos y proceso de aprendizaje, ya que es una práctica que se desarrolla en el ámbito educativo. Así mismo, desde estas perspectivas, se abordarán los términos como sinónimos.
¿Qué es el Bullying o Acoso Escolar?
Este término fue propuesto por Dan Olweus durante la década de los años 70, señala que viene de la voz inglesa “bull” que quiere decir toro. Dese esta acepción, bullying es el comportamiento que tiene una persona al querer pasar por encima de otra persona sin consideraciones.
Estas conductas violentas se repiten de forma cíclica con el propósito premeditado de lastimar, estableciendo una relación de sumisión y control sobre la víctima o sobre un grupo de personas. El mencionado autor enfatiza que se deben cumplir estas condiciones para que una actitud agresiva entre escolares sea considerada como acoso escolar o bullying.
Avilés y Monjas, proponen que para instalarse una situación de acoso escolar es importante la frecuencia con que ocurra, ya que se debe dar en forma cíclica y sobre una misma persona. Afirman, además, que los eventos esporádicos o las peleas entre personas que no se conocen, no entran en este concepto.
Por otra parte, Cerezo considera como un criterio importante el aumento de la agresividad y del poder sobre la víctima, así como también la superioridad física y psicológica del agresor que intimida, atemoriza y hostiga.
Marín & Reidl, señalan ciertas situaciones y conductas que se emplean entre personas que se conocen, e inclusive pueden ser amigos, que son ocasionalmente agresivas; pero que las mismas no siempre se realizan con una intención de dañar o de molestar a la otra persona. Se pueden considerar como formas personales de trato.
Sin embargo, Ortega no comparte esta posición al resaltar que se consideran como bullying las conductas agresivas, injustificadas, que someten y ocasionan daño psicológico en la persona que la sufre. Algunos autores como Oñate agrega que además de existir en el agresor una motivación externa de control y superioridad también hay conductas de identificación con la víctima y como con otros agresores.
Es importante señalar que el acoso escolar o bullying no debe confundirse con el término mobbing. Según el Foro Latinoamericano de Profesionales de Seguridad, se designa para la persona o grupo víctima de violencia y hostigamiento en ambientes laborales, por parte de subalternos, jefes o compañeros durante períodos prolongados en forma recurrente y sistemática.
El acoso laboral, conocido asimismo como acoso moral, y muy frecuentemente a través del término inglés mobbing ('acosar', 'hostigar', 'acorralar en grupo'), es tanto la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo o terror en el trabajador afectado hacia su lugar de trabajo, como el efecto o la enfermedad que produce en el trabajador.
Por otra parte, Gairín es de la opinión que el acoso escolar es una práctica que ha estado presente desde hace mucho tiempo puesto que las personas que se imponen por medio de la violencia siempre han existido, tanto en instituciones privadas como públicas.
Pero en los últimos años es una situación que se repite y se acentúa, bien sea porque es más conocida y/o porque es un marcador de límites en la salud mental de la sociedad actual cuya incidencia se refleja y se perpetua en los ambientes escolares que son permisivos y laxos ante situaciones de violencia.
Según Mateu- Martínez et al. (2014) el rechazo social es un proceso muy relacionado con los grupos y en la actualidad puede encontrarse este fenómeno en todas las aulas aunque apenas se cuente con información disponible para comprender sus orígenes y contrarrestar los efectos de
manera eficaz.
¿Cuáles son las causas?
Hasta el momento no existe un acuerdo sobre el rango de edades donde es propenso que se manifieste este tipo de práctica abusiva. Sin embargo, se manejan datos, sobre todo en Europa, España, que es uno de los países donde se han realizado investigaciones de importancia.
Garagordobil y Oñederra dicen que, aunque hay una insistencia en situar el acoso escolar en la etapa de la adolescencia, las víctimas más vulnerables se ubican entre los 8 y los 11 años de edad. Otra información importante que señala en forma general a la educación primaria es la siguiente:
En esta línea los datos actuales apuntan que un 14% de estudiantes de primero de primaria son rechazados por sus compañeros, y que aproximadamente la mitad de esos alumnos soportan ese rechazo de un modo crónico en su etapa escolar (Marande, 2011, tomado de Mateu-Martínez, 2014)
Por otro lado en América Latina se estima la práctica de acoso escolar en niveles dramáticos y se relaciona con una micro-sociedad desde el punto de vista de sus causas.
Cuando hay tanta inequidad como tenemos aquí en la región esa inequidad crea desigualdades y el ‘bullying’ en realidad es un problema de desigualdad de poderes", dijo Darer, quien presentó en Panamá el estudio de ese país sobre acoso escolar.
La bibliografía consultada en referencia a la población objeto y su rango etario es muy variado; pero un rasgo coincidente es el que afirma que el estudiantado con discapacidad y/o con necesidades especiales en el neurodesarrollo es específicamente vulnerable a estas prácticas, independientemente de su edad.
Ruiz y Fernández señalan que los factores que desencadenan el acoso escolar pueden ser tan variados como los daños que ocasiona y las multi-formas en las que se manifiesta.
Ruiz y Fernández dicen que entre las causa pueden estar incidiendo las formas y métodos que utilizan los padres para corregir a sus hijos cuyas características son estrictas, carentes de lógica e inflexibles. Estas pautas de crianza tienen como consecuencia niños sin referentes claros de reglas y normas, inseguros, poco empáticos, con baja autoestima y en general sin responsabilidad sobre sus actos.
Una consecuencia que se desprende de este formato de convivencia es que los niños crecen bajo un modelo precario en valores, donde la consideración y el respeto por el otro se diluye en la propia egolatría, lo que inevitablemente crea personas poco empáticas, base indispensable para la adquisición de habilidades de interacción social que, según los mencionados autores, es otra de las causas de acoso escolar o bullying.
El tema sobre "Habilidades de Interacción Social" lo trabajé en el siguiente post.
Los Protagonistas.
Manguendzo señala la participación de tres aristas: los testigos, las víctimas y los agresores.
El testigo.
Son los estudiantes activos o pasivos que intencionalmente, por descuido u omisión dejan que los actos de abuso continúen ocurriendo. De esta forma, se convierten en cómplices de los agresores. Estas personas causan tanto o más daño que los abusadores por su falta de empatía, sensibilidad y solidaridad antes los desprotegidos. Es muy probable que en un futuro formen parte de los acosadores.
La víctima.
Son estudiantes tímidos, con baja autoestima, limitaciones para expresarse, además son pasivos y presentan una actitud sumisa ante la agresión. Además, repentinamente muestran marcado rechazo o dejan de asistir a clases. No salen a la hora del recreo. Pierden la motivación de participar en las actividades escolares, deportivas o recreativas.
El agresor.
Es el estudiante dominante, impositivo, con mayor fuerza y altura que las víctimas, con deseos de ser reconocidos, agresivos, provocadores, poco empáticos, se perciben como carismáticos y líderes, provienen de un entorno familiar y social conflictivo y utilizan la violencia, según Teruel, como una forma de compensar todas estas carencias.
Tipos de Bullying o Acoso Escolar.
Tomando la clasificación de Salazar y Calderero, se manifiestan dos tipos de acoso escolar. El que enfatiza las conductas agresivas en forma directa sobre la víctima o sobre los objetos que le pertenecen. Por las características de esta forma de violencia la víctima debe encontrarse personalmente con el agresor. Por otra parte, está el acoso psicológico que produce tanto daño como el anterior y causa aislamiento, humillación, desvalorización de la víctima y dañar en forma permanente y severa sus relaciones sociales.
Este tipo de bullying se hace en forma de calumnias, chantajes, denominación de apodos, burlas e indultos públicos hasta anularla o excluirla totalmente. Generalmente este tipo de prácticas necesita de cómplices para que este tipo de abuso cause más daño a la víctima.
Es importante destacar que en este triángulo, tanto víctima, agresor y cómplice, tienen algún tipo de patología; pero se ha evidenciado mayor compromiso en las dos primeras.
Cuáles con las consecuencias.
Las consecuencias son muy severas y en algunos casos irreversibles. Según, Cabezas.
En la víctima:
Fracaso escolar.
Tristeza permanente.
Depresión.
Dolores de cabeza y ganas de vomitar.
Problemas para dormir.
Suicidio.
En el agresor:
Dificultad para convivir en armonía.
Pueden caer en la delincuencia y/o prostitución.
Se vuelve irritable, intolerante e impulsivo en forma permanente con fluctuaciones de humor constante.
Abuso constante de la fuerza.
En el cómplice.
Sensación cobarde de culpabilidad.
Pesadillas constantes y problemas para dormir.
Tienden a volverse mentirosos compulsivos.
Como se ha podido observar el acoso escolar es un fenómeno muy complejo instalado como hecho socio-cultural cuyas consecuencias tanto para el agresor, el cómplice y la víctima son devastadoras, llegando a consecuencias tan dramática como lo es el suicidio para este último.
Por otra parte, en esta revisión bibliográfica se encontraron posiciones diversas, algunas encontradas. Por ejemplo, autores como Piñuel y Oñate, señalan situaciones con las características que se han señalado entre docentes y estudiantes, donde impera el abuso de poder y acoso por parte de los profesores.
Debido a las múltiples aristas que puede afectar una situación de acoso escolar, se concluye que es importante prestar toda nuestra atención a esta práctica desleal y degradante, sobre todo en el entorno escolar.