Apreciados amigos de steemit, reciban un fraternal saludo.
Especialmente a la comunidad hispana que escribe en
A mis amigos cercanos en Steemit
(es posible que algunos escapen a mi memoria en este momento)
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Gracias por el apoyo sincero. Las consideraciones honestas. Las aclaraciones francas.
Gracias por estar.
[Fuente: archivo]
Las fichas que se mostrarán están diseñadas por Amaya Padilla y parte del apoyo teórico está sustentado en los estudios de Anabel Cornago.
Todas las imágenes referentes a las fichas de trabajo y actividades forman parte de mi archivo.
¿Qué es la Teoría de la Mente?
Es la capacidad que desarrollamos en forma natural para saber que cada persona posee un mundo interno diferente. Esta habilidad la ponemos en práctica cuando nos relacionamos y somos capaces de sentir empatía o sentir rechazo, por ejemplo.
Todas nuestras relaciones interpersonales están condicionadas por la TM; sino no podríamos comprender por qué las personas actúan o se comportan de una forma determinada ante diferentes situaciones.
Es una dificultad que presentan las personas con TEA, ya que una de sus limitaciones a nivel cognitivo es “sentir con” o “estar con” el otro; de allí surge la mayoría de sus dificultades a nivel de relaciones sociales.
Los niños con espectro autista “no distinguen entre lo que hay en el interior de su mente y lo que hay en el interior de la mente de los demás”. Cuando no se posee la capacidad para ponerse en el lugar de otra persona, las conductas ajenas resultan imprevisibles, carentes de sentido y difíciles de comprender. El déficit en Teoría de la Mente explica en gran medida las dificultades que las personas con TEA presentan en el área social.
Frith, (1989)
¿Cuáles son las consecuencias de este déficit?
Se agrupan en un número de dificultades para:
-Predecir una conducta.
-Conocer las intenciones o verdaderas razones que guían la conducta de las personas.
-Conectarse con las emociones de los demás.
-Comprender cómo una conducta o algún comentario afecta a las demás personas.
-Colocarse al nivel de la información que maneja la otra persona sobre un tema específico, lo cual trae como consecuencia la desvinculación del interlocutor en proceso de comunicación.
-Tener presente el grado de interés que la otra persona muestra hacia el tema de conversación.
-Anticipar lo que las otras personas pueden pensar sobre nuestro comportamiento.
-Elaborar y/o comprender engaños y mentiras.
-Comprender la complejidad de las interacciones sociales.
-Mantener el contacto visual como parte del patrón adecuado de la comunicación no verbal.
¿Qué edad es recomendable para enseñar la TM en los TEA?
La prevención e intervención temprana es uno de los pilares más valiosos cuando hablamos de discapacidad o de necesidades especiales en el desarrollo. A partir de esta premisa, podemos comenzar a trabajar la TM a todos los niños con TEA a partir de los cuatro años de edad.
En esa dirección se presenta este material: para niños entre cuatro y doce años. Después de esta edad se recomienda trabajar con otro tipo de actividades, para lograr los mismos objetivos.
[Fuente: archivo]
¿De qué forma podemos enseñar esta compleja competencia mental a las personas con TEA?
Se deben estimular once competencias cognitivas básicas. A continuación las señalo:
- Identificar sensaciones a través de los cinco sentidos.
- Concientizar las perspectivas visuales simples y complejas.
- Internalizar que ver conduce a saber.
- Conocer y manejar los verbos mentales: decir y pensar; pensar y sentir; pensar, creer y saber; creer, equivocarse; pensar, querer (desear), sentir.
- Manejar situaciones de falsa creencia de primer orden y de segundo orden.
- Adivinar intensiones.
- Trabajar las creencias verdaderas.
- Diferenciar entre verdad y mentira: absurdos, fantasías, verdadero-falso, adivinanzas, chistes, probabilidades, bromas y engaños.
- Identificar los estados emocionales complejos: vergüenza, pedir perdón y culpa.
- Realizar peticiones y resolver problemas.
- Saber que existen situaciones diferentes, emociones diferentes y personas diferentes.
Se recomienda comenzar por las formas más elementales de estar en contacto con el mundo, a través de nuestros cinco sentidos: oído, gusto, tacto, olfato y vista. Además, se trabajan con sus correspondientes verbos sensoriales: oír, degustar, tocar, oler y ver.
[Fuente: archivo]
En esta parte, trabajaré las tres primeras competencias cognitivas básicas. En la segunda, las cuatro siguientes y luego las restantes. En total, estamos hablando de once habilidades.
Comenzamos.
Primera Competencia: el mundo sensorial. ¿Para qué tenemos cinco sentidos?
En la década de los años 70, Kant propuso que el conocimiento que tenemos sobre el mundo que nos rodea lo debemos a nuestros cinco sentidos. Es decir, depende de nuestras formas de percibir el mundo.
Cada sentido está dotado de células especializadas, conectadas a través del sistema nervioso al cerebro, cuyos receptores reaccionan contingentemente a estímulos específicos.
Estas sensaciones, al primer contacto son primitivas; luego el procesamiento sensorial y la experiencia las llena de contenido y significado.
Ahora, de cada uno de cinco los sentidos presentaré actividades de estimulación en relación con el ambiente. Estas tareas pueden ser adaptadas. Es decir, se pueden utilizar diferentes materiales; lo importante es que se conserve la utilización de los verbos: ver, oír, saborear, oler y tocar.
Segunda Competencia: Perspectivas visuales, simples y complejas.
Esta capacidad para tomar perspectiva es la misma habilidad, desde un plano cognitivo más complejo, que usamos para distanciarnos de las opiniones ajenas y poder juzgar bajo nuestro criterio lo que estamos escuchando.
Esta perspectiva supone una de las tácticas para distanciarse de ciertos sentimientos o pensamientos limitantes y poder dirigir la vida en otra dirección. De este modo llega a ser una aptitud intencionalmente planificada…
También se analiza como la facultad que poseen los individuos para interpretar o atribuir estados emocionales y mentales tanto propios como ajenos y verlos como la base de las acciones; es decir, lo que se conoce como “leer la mente” o la capacidad de establecer relaciones entre estados externos e internos.
Fuente
Perspectiva visual simple.
Nuestro objetivo es que el niño entienda que diferentes personas pueden ver diferentes cosas.
Estas actividades se realizan con el propósito de que el niño comprenda que distintas posiciones visuales pueden hacer referencia a un mismo objeto. Consecuentemente el niño deberá agruparlas.
Ahora, presentaré actividades que pueden ser adaptadas. Es decir, se pueden utilizar diferentes materiales; lo importante es que se conserve el verbo en perspectiva: yo veo, tú ves.
Perspectiva Visual Compleja.
Dependiendo de la perspectiva desde la cual se observa un mismo objeto, éste puede ser diferente. Si una persona lo mira desde arriba y otra persona lo mira desde abajo, ambas tienen información diferente y sigue siendo el mismo. Es importante que el niño conozca este hecho.
Es esta misma competencia cognitiva la que se pone en práctica cuando dos personas tienen diferentes versiones sobre un mismo acontecimiento. Es decir, se tienen distintas creencias sobre un mismo argumento.
Por eso es necesario que el niño entienda no solamente lo que la otra persona ve; sino cómo lo está viendo.
Ahora, presentaré actividades que pueden ser adaptadas. Es decir, se pueden utilizar diferentes materiales; pero lo importante es que se puedan observar desde diferentes posiciones.
Otra actividad muy útil es disponer de un dibujo grande con una figura que no sea simétrica y dibujada por ambos lados. Podría ser una persona, un animal o un objeto.
Podemos realizar esta actividad con una persona que se rote en diferentes posiciones.
Hasta aquí, hemos llegado al final de esta primera parte. Se desarrolló:
- Los cinco sentidos y sus verbos asociados
- Las perspectivas visuales simples y complejas.
- Internalizar que ver conduce a saber.
Para la próxima les estaré ofreciendo:
- Conocer y manejar los verbos mentales: decir y pensar; pensar y sentir; pensar, creer y saber; creer, equivocarse; pensar, querer (desear), sentir.
- Manejar situaciones de falsa creencia de primer orden y de segundo orden.
- Adivinar intensiones.
- Trabajar las creencias verdaderas.
Antes de despedirme les recuerdo que la TM se desarrolla desde estas perspectivas que, aunque percibimos como simples, son las mismas competencias cognitivas que, al diferenciarse, especializarse y complejizarse, necesitamos para desarrollarnos en sociedad.
Por lo tanto, constituyen habilidades críticas que deben estimularse y desarrollarse tempranamente en los niños con TEA si no queremos predestinarlos al fracaso social tan característico con el que, lamentablemente, se les continúa etiquetando.
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