Hola amigos de Hive.
Una de las historias que me contaban cuando niño era la de un santo que comía chapulines y miel silvestre. No recuerdo bien de que iba, seguramente era algo bueno, pues el narrador lo contaba con gran emoción, sin embargo supongo que para los chapulines era mas bien una historia de terror.
Inspirado en ese pensamiento me dí a la tarea de hacer esta pintura, espero sea de su agrado.
Proceso
Primero dibujé los chapulines con un marcador permanente. Si porque no.
Luego pinté el fondo de verde, pero por alguna razón quedó azul al diluir la pintura, aproveche para empezar a aplicar amarillo transparente sobre las hojas.
Continué pintando hojas y el fondo de los chapulines de amarillo.
Decidí agregar mas hojas y darle algo de contraste.
Al pintar los chapulines de verde me di cuenta de que perdí algo de contraste, pero esa era precisamente la idea. No queremos que San Juan los encuentre tan fácilmente.
Estos hermosos chapulines empiezan a sentir algo de miedo.
Finalmente agregue el efecto de oscuridad alrededor de la escena.
Historia corta y pintura