El viento grita tu nombre entre las tejas
los techos crujen con la tormenta seca
no hay lágrimas del cielo
que te den consuelo
tan solo oscuridad y colores sombríos.
Te llevan amarrada
y te dicen bruja.
Y te preguntas:
En qué momento murieron los pastores?
La hoguera está hecha,
pero no te importa.
Levantas la cara,
los miras desde arriba
y tan solo dices:
Que el cielo los bendiga...
Poesía y fotografía