Caminando bajo la nogalera
el anciano cuenta los últimos pesos que le quedan,
ya el último de sus amigos se ha ido,
pero no estás solo,
está siempre inmerso en sus pensamientos.
ideas que jamás llevó a cabo,
pero que aún son esperanza para tener una mejor vida.
La librería aún está cerrada,
pero de cualquier forma
ninguno de sus amigos estará ahí.
Sin embargo sonríe al contarles los últimos avances de la "ciencia"
Nunca podrá estar solo
aquel que tiene un corazón tan puro.
Filtrado pacientemente
por tantos años de esfuerzo y de trabajo
hoy camina cabizbajo,
pero bendice con cada uno de ellos
el suelo que pisa.
ya no se le ve apresurado,
ya no hay prisa...