Es conocido que las Dríades pertenecen a los árboles, están encargadas de cuidarlos y hacerlos crecer, son la vida que florece a través de las hojas, en sus raíces se concentra la esencia qué fusiona la tierra con la magia; Dafne, Eurídice son dríades que han sido famosas.
Bélidez era más tímida, pequeña de ojos grandes, oscuros en color miel, era una dríades muy inteligente, que causaba enigma, curiosidad y admiración, parecía pequeñita comparada con las otras ninfas del lugar.
La ternura, belleza y delicadeza expresada, cautivó a Vertumno, la "divinidad del cambio" el cual quedó prendido de la ninfa, esta divinidad era capaz de fusionarse con los frutos de los árboles, con los bosques, pues era el protector de la vegetación y los jardines, pero su interés crecía cada vez con locura por Bélidez.
¿Dónde estás Bélidez?
Presa de los elogios de Vertumno se encontró desesperada la pequeña ninfa, no encontraba el lugar donde ocultar su rostro, donde estaba era sorprendida, la divinidad la atormentaba sólo por querer admirarla; entonces, ella duplicó a los Dioses escapar.
En respuesta a las súplicas y oraciones de Bélidez, los dioses le concedieron un favor, un deseo, este deseo fue convertirla en la más hermosa flor, ella cerró sus ojos y sólo pensó en las lindas margaritas, pues le cautivaban su color su belleza y su frescor.
Desde entonces, para siempre la ninfa estuvo tranquila, por todas partes reverdeció el jardín de los sueños, Vertumno seguía cuidando cada destello, más porque coronando con los colores de la bella margarita Bélidez en cada primavera revivió.
"Una flor florece para su propia alegría."
Oscar Wilde.
Imágenes propias. Fotografías tomadas con un móvil Blu Vivo One Plus. Cámara f / 2.0 1/100 3.79mm ISO 200. Editadas para los mensajes usando la aplicación de diseños Canva.