Me quiero alejar de ti y de tus miedos y dudas de una vez,
me quiero despedir de las inseguridades que proyectas cada vez que miras tu propio reflejo.
Me despido de las veces que permitiste que las dudas, tocaran la puerta de tu corazón, y los recuerdos del ayer que te hirieron, espero sean tu fortaleza.
Espero que con mi ausencia ya marcada en tu vida cambies para bien, y anhelo que tu escencia al frente del espejo no sea manchada ni opacada por el peso de tus carencias.
Quisiera pedirte perdón por las veces que te falle, buscando la
aceptación y afirmación en el exterior en labios ajenos, en lugar de buscarla dentro de tu propio ser.
Estoy muy agradecido por lo que me enseñaste, por darme seguridad y
confianza, por nutrirme de conocimiento y sobre todo por creer en mi.
Aunque una parte de mi ser se aferra aquella imagen sembrada en mi corazón, de aquella figura que atesore tanto, pero ahora solo quedan las cenizas de una figura que casi ni reconozco
espero no retroceder y dudar, me despido de ti, y de lo que fuiste.