Desde hace mucho tiempo he visitado en Puerto La Cruz, un restaurante vegetariano donde he disfrutado sus exquisitos almuerzos, aún sin ser vegetariana. Me impresiona la variedad de menús sin proteína animal que se pueden degustar. Allí descubrí un alimento que he incorporado a mi dieta diaria, algo que semeja carne mechada. La dueña del sitio, que también cocina y atiende muy amablemente, me dijo que lo hacían con la concha del plátano, quedé sorprendida por el buen gusto que tenía.
Pasado un tiempo, me aventuré a buscar en internet cómo se prepara y su valor nutricional, porque desde mi punto de vista, esto es primordial.
Para mi sorpresa, encontré que el valor nutritivo de la concha (cáscara) del plátano es alto. Su consumo aporta potasio, hierro, vitamina B6, C, K, siendo rica en antioxidantes, manganeso, fibra, biotina y cobre. Por su contenido de beta caroteno, que es un nutriente para la formación de vitamina A, colabora con la salud de los ojos y su contenido de fibra es un aliado para los que sufren de estreñimiento, igualmente contiene fructooligosacáridos que estimulan la producción de probióticos y mejoran la capacidad del cuerpo de absorber el calcio; también alivia la depresión por su contenido de triptófano, que el organismo convierte en serotonina. Fuente
Entonces le expliqué a mi suegra amada (Francia) cómo era el procedimiento para su elaboración, y de inmediato comenzó a guardar las conchas de plátano en la nevera para preservarlas. Pasados tres días ya teníamos cantidad suficiente para su preparación, lo que explicaré paso a paso.
1.- Se lavan bien las conchas de plátano.
2.- Se colocan a hervir en una olla con agua, aproximadamente 30 minutos.
3.- Se apaga el fuego y se deja enfriar.
4.- Una vez frío se procede a esmecharla ( desmenuzar ) con un tenedor.
5.- Se pican y sofríen los aliños (cebolla, ají dulce, pimentón, tomates).
6.- Ahora mezclamos todo en una olla y colocamos condimentos al gusto (sal, pimienta, orégano, etc).
7.- Vamos cocinando a fuego lento, removiendo contantemente, aproximadamente por 10 minutos.
Una vez listo lo podemos comer con una deliciosa arepa de maíz pilado. En este hogar, mi aplicada suegra, prepara cada día la masa de maíz pilado, de la siguiente manera:
1.- Se lava el maíz pilado y se deja remojando toda la noche.
2.- Luego se pone al fuego por 45 minutos, moviéndolo con la paleta para que no se queme la olla en el fondo.
3.- Se deja enfriar, para proceder a moler el maíz en el asistente de cocina.
4.- Ahora, con un poco de agua y sal al gusto, se amasa el producto hasta obtener una consistencia compacta pero suave.
Les comento que el maíz contiene vitaminas A,B y E y otros minerales que ayudan a combatir la diábetes y la hipertensión arterial, así como antioxidantes que previenen la formación de radicales libres, y por lo tanto, enfermedades cancerígenas. Fuente
El plato final estuvo acompañado además con unas ricas tajadas, por lo que me parece un delicioso y nutrivivo desayuno...espero les guste la idea.
Nota: Todas las imágenes son de mi autoría, tomadas con un Samsumg Galaxi Note 4, para este post.